Brutales imagenes muestran a 5 jóvenes que caminan por Tegucigalpa y son seguidos por 2 vehículos, del que saltan enmascarados con chalecos antibalas y fusiles AK-47. Los dos jóvenes que están más cerca de los vehículos y sin ninguna posibilidad de huir, levantan las manos. Los otros tres echan a correr y son perseguidos a balazos por los asesinos. Escapan milagrosamente con uno de ellos herido; pero los dos que se rindieron son obligados a tumbarse boca abajo. Frente a la cámara, los dos estudiantes, hermanos de 18 y 20 años, son asesinados a balazos en la cabeza.
Mark Weisbrot *, en The Guardian Unlimited. Traducción y tomado de CEPR
El VÍDEO, tomado al azar por una cámara de seguridad de un almacén, es escalofriante. Cinco jóvenes están caminando por una calle tranquila en Tegucigalpa, Honduras. Un gran todoterreno negro se detiene, seguido por otro vehículo. Dos hombres enmascarados con chalecos antibalas saltan rápidamente desde el coche que va a la cabeza levantando unos fusiles AK-47. Los dos jóvenes que están más cerca de los vehículos ven que no tienen ninguna posibilidad de huir, por lo que se quedan congelados y ponen sus manos en alto. Los otros tres echan a correr velozmente y son perseguidos a balazos por el segundo equipo de asesinos. Escapan milagrosamente con uno de ellos herido; sin embargo, los dos que se rindieron se ven obligados a tumbarse boca abajo en el suelo. Frente a la cámara, los dos estudiantes, que eran hermanos de 18 y 20 años, son rápidamente asesinados a balazos en la parte posterior de la cabeza. En menos de 40 segundos desde su llegada, los asesinos huyen lejos, para nunca más ser encontrados.
Este alto nivel de profesionalidad y el modus operandi de los asesinos han llevado a muchos observadores a concluir que se trataba de una operación del Gobierno. El vídeo fue publicado por el diario El Heraldo el mes pasado, y el asesinato tuvo lugar en noviembre del año pasado. No ha habido ningún arresto.
Actualmente, el Gobierno de Obama está siendo criticado por su papel en la financiación y el armamento de la asesina Policía hondureña, violando la ley estadounidense. Bajo de la "Ley Leahy" –llamada así por el senador de Vermont Patrick Leahy– al Gobierno de EE.UU. no se le permite financiar unidades militares extranjeras que hayan cometido impunemente graves violaciones a los derechos humanos. El Director General de la Policía Nacional de Honduras, Juan Carlos Bonilla, está implicado en escuadrones de la muerte, algo que miembros del Congreso de EE.UU. han denunciado desde que Bonilla fue nombrado en el cargo el pasado mes de mayo. Gracias a unos excelentes reportajes de investigación de the Associated Press en el último par de semanas –mostrando que todas las unidades de la policía están, de hecho, bajo el mando de Bonilla– se ha evidenciado que la financiación de la Policía hondureña, por parte de Estados Unidos, es ilegal.










