CATÁSTROFE EN NEPAL
“Serían alrededor de las 11 de la mañana, no sé exactamente, estaba en el hotel y de repente sentí una extraña sensación. Sentí que algo se movía en la habitación, unos segundos. Pero después parecía como si estuviera en un barco y de repente tienes la sensación de que pierdes el suelo, era un movimiento leve de la habitación, cuando saltó la alarma del hotel. Me asomé a la ventana y vi a un montón de gente parada, sin saber qué hacer, rezando en el suelo, y bajé tal como estaba, en pantalón corto, camiseta y con las chancletas puestas, sin nada más. Toda la gente bajaba por las escaleras a trompicones y empujones saliendo a la calle. Han sido unos instantes.” Desde Calcuta (India), el relato que el fotógrafo español Juan Díaz hace a Brecha ilustra la dimensión de lo ocurrido el sábado 25 por la mañana en Nepal, a casi mil quilómetros de distancia.

Al cierre de esta edición, el terremoto que tuvo una magnitud de 7,8 en la escala de Richter había provocado la muerte de por lo menos 5 mil personas en Nepal, unas 70 en el norte de India y 18 en Tíbet. El primer ministro nepalí, Sushil Koirala, reconoció que los fallecidos en su país podrían llegar a ser 10 mil.
La población de Nepal, unos 29 millones de personas, vive en una estrecha franja montañosa cuya extensión es menor a la de Uruguay, casi imperceptible en el mapa por estar situada entre las gigantes India y China. Pequeño país, pero imposible de ignorar por albergar la montaña más alta del mundo, el Everest. La cordillera del Himalaya, de la que forma parte el Everest, se ha formado a lo largo del tiempo sobre la colisión de placas tectónicas indo-euroasiáticas que hace de esta una de las zonas con mayores riesgos sísmicos del planeta. Nepal despierta, en ese sentido, gran inquietud entre geólogos y físicos. De hecho, hace casi tres semanas un grupo de 50 investigadores liderado por Laurent Bollinger, de la Comisión de Energías Alternativas y Energía Atómica de Francia, estuvo en la zona, observó y vaticinó lo ocurrido. “Este terremoto definitivamente no fue una sorpresa. El último evento similar en esta parte del Himalaya fue hace unos 500 años, aproximadamente el promedio de tiempo en que se producen estos eventos”, dijo Marin Clark, geofísico de la Universidad de Michigan, a la agencia Efe. Se trató, según palabras del grupo de científicos, de una “pesadilla” previsible, por lo que podrían haberse tomado recaudos para mitigar sus consecuencias. El experto en movimientos sísmicos David Wald aseguró a otra agencia, Reuters, que un terremoto de la misma magnitud hubiera causado la muerte de 20 o 30 personas por cada millón de habitantes en California, pero 1.000 o más por cada millón en Nepal. “Físicamente y geológicamente lo ocurrido es exactamente lo que pensábamos que iba a suceder”, apuntó James Jackson, otro de los científicos presentes.