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lunes, 10 de octubre de 2016

Refugiados, entre la desesperación y la humillación diaria

Son las políticas neoliberales y la actitud de los Estados occidentales lo que empuja a miles de personas a abandonar sus casas y a soportar unas condiciones de vida donde ni siquiera sus necesidades básicas están cubiertas.

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Víctor de la Fuente*. en Público. Foto: Pintadas junto al campamento de refugiados de Katsikas.

Joanina (GRECIA)- Crisis humanitaria, crisis de refugiados, el lenguaje nos da pistas claras y nos desvela el objetivo de quien las pronuncia. Como constató Primo Levi, "es obvia la observación de que donde se violenta al hombre se violenta también el lenguaje".

Despolitizar la situación es el objetivo, plantearlo como una crisis humanitaria ya supone una descontextualización total y completa de las causas por las que miles de personas están viviendo en campos de refugiados en la misma Europa. Porque se decide someterlas a estas condiciones, nos permite pues conocer la estrategia a seguir por la Unión Europea. Considerarlo como tal favorece que el debate se centre en el papel que ACNUR y los demás organismos encargados de gestionar los campos y el trato que ofrecen a las personas aquí refugiadas, las gestiones burocráticas o la mayor o menor dedicación material. En lugar de eso se debería poner el foco en el proceso por el cual estas personas han debido abandonar a sus familias, por qué se decide someter a miles de personas a la desesperación constante y a la humillación diaria, a vivir en una explanada sin una sombra a 45ºC y a lluvias diarias sin más techo que tiendas de tela, como está sucediendo ahora mismo en el campo de Katsikas, al norte de Grecia. Por tanto no debe sorprendernos el procedimiento clásico de las élites europeas de despolitizar cualquier conflicto y aislarlo como un proceso independiente de las políticas neoliberales aplicadas en todo el mundo.

Numerosos son los efectos de esta estrategia. La masiva oleada de solidaridad ha provocado la llegada de voluntarios europeos al país como no se recuerda en el continente en los últimos años. Sin duda la presencia de tantos voluntarios en el campamento es ya de por sí bastante llamativa y ni que decir tiene el elevado porcentaje de españoles entre ellos. Las razones son casi tan diversas como voluntarios llegan al campo y son múltiples los debates y dudas que nos abordan constantemente: cuál es realmente nuestra labor aquí, para quién somos útiles, cuál debe ser nuestra posición ante el trato de la UE y las UN en esta crisis…

sábado, 10 de septiembre de 2016

Berlín contra el racismo y la discriminación

- La capital alemana se convierte en el escenario de protestas contra la precariedad de autóctonos, emigrantes y refugiados.
-El partido de extrema derecha, xenófobo, antiislam y ultranacionalista Alternativa por Alemania (AfD)  se convirtió en 2ª fuerza más votada  en Mecklem­bur­go-Antepomerania, en las elecciones del 4 de septiembre, por delante del partido de Merkel.

Carmela Negrete, Berlín. En periódico Diagonal. Foto: Marcha contra el racismo y en apoyo a los refugiados en marzo (Montecruz).


La llegada de cientos de miles de refugiados en 2015 ha supuesto para la política alemana la aparición de nuevos retos. Por una parte, elpartido de extrema derecha, xenófobo, antiislam y ultranacionalista Alternativa por Alemania (AfD) avanza a pasos agigantados. En Mecklem­bur­go-Antepomerania, tras las elecciones del 4 de septiembre, se ha convertido en la segunda fuerza más votada, por delante incluso del partido de la canciller, Angela Merkel. Doble derrota porque, además, se trata de su propia circunscripción electoral.
Para tratar de contarrestar el malestar entre el electorado, el Ministerio del Interior, en manos de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), ha endurecido de forma reiterada la ley de asilo, impidiendo las reagrupaciones familiares y otorgando a los refugiados procedentes de Siria un asilo subsidiario.

jueves, 4 de agosto de 2016

Rebelión xenófoba en el este de Europa. Polonia, República Checa, Eslovaquia y Hungría rechazan las cuotas de Refugiados

El 2 de octubre Hungría irá a un referéndum impulsado por el ultraderechista Orban: ¿quiere que la Unión Europea disponga, sin el consentimiento del Parlamento, sobre el asentamiento de ciudadanos no húngaros en Hungría?

Gustavo Veiga, en Página/12. Foto: Los dirigentes ultraderechistas y racistas de Hungría y Polonia: Viktor Orban y Jaroslaw Kaczynski .
La cuestión migratoria es el espejo más grande donde la vieja Europa puede descubrir sus miserias. El grupo de Visegrado que integran Polonia, República Checa, Eslovaquia y Hungría hace punta contra las cuotas de reubicación de refugiados. Pero es en este último país donde más avanzó el gobierno. El próximo 2 de octubre irá a un referéndum donde el electorado deberá responder a la pregunta del derechista primer ministro Viktor Orban: ¿Quiere que la Unión Europea disponga, sin el consentimiento del Parlamento, sobre el asentamiento de ciudadanos no húngaros en Hungría? Casualidad o no, ese primer domingo de octubre también se harán de nuevo las elecciones anuladas en Austria donde el Partido de la Libertad del ultraderechista Norbert Hofer tiene chances de imponerse. La fecha se percibe en el horizonte como un momento clave que puede robustecer la tendencia xenófoba que domina el continente.

Las cuatro naciones que integran el grupo de Visegrado (por el nombre de una ciudad bosnia donde se reunió por primera vez) ingresaron a la Unión Europea en 2004. Ese año fue cuando más se amplió la zona euro. Sumó diez países con nuevos derechos y deberes. En septiembre del 2015, la UE no pudo consensuar un documento sobre cuotas migratorias. La crisis de los refugiados se había agravado. Una votación de los por entonces 28 miembros -Gran Bretaña abandonó la Unión en junio último- estableció los cupos para desplazados por las guerras en Irak y Siria, sobre todo. Eslovaquia, República Checa, Rumania y Hungría perdieron porque se pronunciaron por la negativa. Y Polonia, la única que votó a favor pero a regañadientes, suscribió el documento con varios cambios.

domingo, 10 de julio de 2016

Manifiesto, ruta y otras informaciones de la “Caravana a Grecia, abriendo fronteras”

CARAVANA a GRECIA


Día a día se expulsa a las personas migrantes y solicitantes de protección internacional a causa de estas políticas; se ultraja a jóvenes subsaharianos en la valla de Melilla, se permite que mueran en el mar y en las fronteras personas que huyen de guerras y conflictos, hambre, trata de personas, violencia en sus múltiples formas, personas en situación vulnerable y se consiente la agresión y violación de mujeres y niñas. Las instituciones y gobiernos europeos han optado por proteger los derechos del mercado y vulnerar los derechos de las personas.

jueves, 2 de junio de 2016

El fin de Europa

La actitud ante la crisis griega y ante los refugiados ha revelado el rostro del proyecto europeo, una cáscara vacía, un objeto de vergüenza y de merecido sarcasmo.

Enzo Traverso, historiador italiano y catedrático de Historia Moderna Europea en Cornell University (NY). Texto original en inglés en Public Seminar. Traducción para Sinpermiso: G. Buster. Tomado de Ctxt. Viñeta: Pedripol

El proceso de unificación europea está sufriendo una crisis profunda, sin duda la más profunda desde que se inició a principios de la década de 1950. En menos de un año, la UE se ha enfrentado a dos grandes pruebas: primero la crisis griega; a continuación, la crisis de refugiados, que han revelado su verdadero rostro: una mezcla de impotencia, falta de voluntad, egoísmo, arrogancia y cinismo. No es un espectáculo edificante. No caben ilusiones sobre esta entidad que, lejos de encarnar el ideal federal, se ha convertido en una cáscara vacía, un objeto de vergüenza y de merecido sarcasmo. Los que todavía proclaman de manera ritual sus virtudes son los representantes de una clase política muy desacreditada que no parecen albergar ya ninguna cultura o valores. Cuanto más afirman su creencia en la UE, más se descalifican, incluso a los ojos de los millones de personas que nunca han sentido ninguna simpatía por el conservadurismo, el nacionalismo y la xenofobia.

La xenofobia es precisamente el resultado de esta bancarrota política. Crece en todas partes, alimentada por el miedo, la búsqueda de chivos expiatorios. La crisis de los refugiados de la que somos testigos es su expresión más dramática. Acoger a estos parias es un deber ético y político, en primer lugar porque, más allá de cualquier índole humanitaria, huyen de las guerras provocadas por Occidente. Son el producto de la desestabilización de Oriente Medio y el Norte de África, zonas sumidas en el caos por varias guerras occidentales. Entre la invasión de Irak en 2003 y la intervención militar en Libia en 2011, estas tierras han sido balcanizadas; sus Estados y economías destruidos; su equilibrio étnico y religioso, ya precario, creado hace un siglo en la partición del Imperio Otomano, se ha roto.


martes, 10 de mayo de 2016

Turquía continúa la construcción del muro de separación con Siria ocupando territorios de los civiles

El Estado turco sigue la construcción del muro de separación en las fronteras artificiales entre Rojava y Bakur, cerca de la ciudad Şiyê. El muro entró 300 metros en los territorios de la ciudad, en coincidencia con las movilizaciones de sus fuerzas y maquinaria a lo largo de la frontera.

Kurdistan America latina. Fuente: Hawar News Agency


Después de entrar en la zona de pueblo Baliya, el Estado turco colocó su maquinaria pesada allí, y expulsó a las personas que intentaron tener acceso a sus tierras.
También el gobierno turco movilizó a sus fuerzas en la frontera entre la ciudad Bilbil y Bakur, colocado dos tanques cerca de Bîkê y Baliya, y estableció una cabina de control a sólo 100 metros de las fronteras de Rojava.

jueves, 21 de abril de 2016

La Europa de los 'valores' pisotea a los Refugiados. "El acuerdo UE-Turquía es casi tráfico de personas"

CRISIS DE LOS REFUGIADOS

La Unión Europea culmina su ataque contra las personas refugiadas a través de un acuerdo de expulsión masiva a Turquía

Pablo Elorduy, Gladys Martínez López, en Diagonal nº. 267
Foto: En la "New Jungle" de Calais sobreviven entre 3.000 y 4.000 personas esperando su oportunidad para cruzar a Inglaterra /Anita Pouchard Serra


Se trata de un ataque contra los “valores europeos”. En los últimos días, los dirigentes de media Europa han utilizado esta frase para referirse a los atentados terroristas en Bruselas del 22 de marzo, que acabaron con la vida de 35 personas. Y es que la Unión Europea, según su Carta de Derechos Fundamentales, “se funda en los valores indivisibles y universales de dignidad humana, de libertad, de igualdad y de solidaridad; se asienta en el principio de democracia y en el de Estado de derecho”.
Sin embargo, sólo tres días antes de los atentados, el 19 de marzo, Europa firmaba con Turquía el mayor acuerdo antirrefugiados de las últimas décadas, un acuerdo que no sólo viola los “valores europeos” y la Carta de Derechos Fundamentales, sino también la Convención Europea de Derechos Humanos, la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención de Ginebra sobre los Refugiados y la Convención sobre los Derechos del Niño. El acuerdo se enmarca en una Europa fortaleza, que funciona a golpe de política neoliberal y que recuerda a lo que el escritor camerunés Achille Mbembe describe en su ensayo Necropolítica, donde expone cómo la expre­sión última de la soberanía “reside ampliamente en el poder y la capacidad de decidir quién puede vi­vir y quién debe morir”, y bajo cuyo paradigma se promueven políticas por las que se deja morir a aquellas personas que no están en la línea del desarrollo o no son útiles a las lógicas neoliberales.

miércoles, 13 de abril de 2016

En defensa de l@s Refugiad@s. Algunos argumentos son mejores que otros

Los gobiernos y los partidos del orden europeos no buscan soluciones al drama de la población civil siria (afgana, iraquí ...) y de sus refugiados, sino que se preocupan sobre todo de mantenerlos a raya, traspasando buena parte del trabajo sucio a otros. Y encima, se aprovechan de este drama para legitimar su intervención, hacer tragar la represión y el control, desviar el descontento con sus políticas antipopulares o esconder su responsabilidad en la gestión –y la gestación– de esta misma situación.

Brian Anglo, en Viento Sur


Los gobiernos y los partidos del orden europeos no buscan soluciones al drama de la población civil siria (afgana, iraquí...) y de sus refugiados, sino que se preocupan sobre todo de mantenerlos a raya, traspasando buena parte del trabajo sucio a otros. Y encima, se aprovechan de este drama para legitimar su intervención, hacer tragar la represión y el control, desviar el descontento con sus políticas antipopulares o esconder su responsabilidad en la gestión –y la gestación– de esta misma situación.

Por el contrario, hay mucha gente que sí desea de verdad ayudar a estas personas. Se nota una gran empatía espontánea y ganas de "hacer algo", aunque estos sentimientos positivos todavía no han cuajado en un movimiento estructurado y coordinado con objetivos prácticos y políticos claros, cuya necesidad es tan crucial como urgente.

También existe una cierta confusión en cuanto a la justificación política o moral que podría fundamentar este movimiento y en ocasiones se utilizan argumentos o enfoques aparentemente válidos, pero que tienen algunos aspectos problemáticos. Veamos unos cuantos.

sábado, 26 de marzo de 2016

Tras los atentados en Bruselas: barbarie, islamofobia y solidaridades colectivas. Dossier

DOSSIER: 
- Islamofobia y solidaridades colectivas. De Lesbos a Bruselas. Xaquín Pastoriza
- Trump y Bruselas: la barbarie en nuestras puertas. Adolfo Gilly


Islamofobia y solidaridades colectivas. De Lesbos a Bruselas

Mientras escribo estas líneas, aún resuena el eco de las sirenas en Bruselas, el humo sigue saliendo de la estación de metro de Maelbeek y las televisiones continúan informando sobre el ataque terrorista. Confusión, miedo, barbarie, ideas que golpean la conciencia y ante las que es fácil sucumbir. Aportar algo de luz entre las tinieblas parece una misión tan suicida cómo necesaria, con el fin de no refugiarse en un pesimismo paralizante. 

Xaquin Pastoriza, profesor de Historia y militante de Anticapitalistas Galiza. En Viento Sur. 26 de marzo

Hace falta huir de la dialéctica del dolor y de los sentimientos primarios (inseguridad, necesidad de protección, odio), empleada como arma de distorsión masiva frente a los "otros", los que "no son como nosotros". Ahí está la semilla del racismo, la semilla de la barbarie. Los primeros pensamientos, sin embargo, van hacia las víctimas, personas del común, atrapadas en un infierno que no crearon. El mejor homenaje que les podemos hacer es no callar, es señalar las causas y los culpables, ir a las raíces. El silencio es terreno abonado para que campen el racismo, la xenofobia, la exclusión, como látigos que se extienden por Europa sobre la miseria de las clases explotadas, sea cual sea su etnia o religión.

Tras la fachada del islamismo yihadista como enemigo hay varias simplificaciones interesadas. El concepto "islamismo yihadista" es una construcción mediática y académica realizada en Occidente, con la complicidad de los mass media y de algún "orientalista" como Bernard Lewis, con oscuros vínculos con el Departamento de Estado de los EEUU. En el relato dominante generado tras la caída del Muro y que busca un nuevo antagonista tras la quiebra de la URSS, se identifica Islam con yihadismo, poniendo bajo sospecha a toda una "civilización" tan diversa y heterogénea como la Cristiandad (término este que no se suele emplear en el análisis). Esta simplificación bebe del discurso "orientalista" que nace en el siglo XIX y que tan bien caracterizó Edward W. Said, como una construcción interesada, tan falsa como el concepto de Occidente, y que responde a una lógica de sometimiento basada en una supuesta superioridad. El choque de civilizaciones de Hungtinton como marco interpretativo que legitima un neocolonialismo desposeyente, puesto de manifiesto cruelmente en las dos guerras de Irak, en Afganistán, en Libia, en Siria.

domingo, 20 de marzo de 2016

Sobre el "Pacto de la vergüenza" firmado por la UE y Turquía para expulsión masiva de personas refugiadas

DOSSIER:
- Europa a Turquía: Tome mis iraquíes y deme algunos sirios. Baher Kamal/IPS (8 de marzo)
- Resumen muy esquemático del acuerdo UE-Turquía sobre la parte de refugiados. Pablo Rodríguez S. (18 de marzo)
- Europa activa el acuerdo de expulsión masiva de refugiados mientras siguen las muertes en el mar. Desalambre/Eldiario.es (20 de marzo)

Europa a Turquía: Tome mis iraquíes y deme algunos sirios

Miembros de siete familias de refugiados sirios, que antes no se conocían, llegaron juntos a las islas griegas y juntos siguen. Crédito: T.Karas/Acnur
Miembros de siete familias diferentes de refugiados sirios, que antes no se conocían, llegaron juntos a las islas griegas y juntos siguen. Crédito: T.Karas/Acnur
8 marzo 2016 - En otra violación de las leyes internacionales y sus propios valores humanos, 28 países europeos acaban de acordar con Turquía abrir un nuevo “bazar” de refugiados, esta vez utilizando el viejo sistema de trueque: iraquíes y afganos a cambio de sirios y algo de dinero.

domingo, 6 de marzo de 2016

Intelectuales europeos llaman a la solidaridad con las personas Refugiadas


Un llamamiento lanzado por Étienne Balibar y otr@s en solidaridad con l@s refugiad@s. Firma rellenando nombre, correo electrónico y país.

¡Acoger a l@s refugiad@s en Europa – Una necesidad política y moral!

Nosotros, ciudadanos de los Estados Miembros de la Unión Europea, del Espacio Schengen, de los Balcanes, del Mediterráneo y Oriente Medio, así como ciudadanos de otros países en el mundo, que comparten nuestras preocupaciones, estamos lanzando un llamamiento de emergencia a nuestros co-ciudadanos, a nuestros gobiernos y a nuestros representantes en los parlamentos nacionales y en el Parlamento Europeo, así como en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y en la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados:
¡Los refugiados deben ser rescatados y acogidos!
Ya desde hace años, los inmigrantes del sur del Mediterráneo que huyen de la pobreza, la guerra y la represión se están ahogando en el mar o se estrellan contra alambre de púas. Cuando han logrado cruzar el mar, después de haber sufrido la extorsión a manos de bandas de contrabandistas, son expulsados, encarcelados, o arrojados a la clandestinidad por los estados que los definen como "peligros" y "enemigos". A pesar de esto, son perseverantes y valientes, se ayudan unos a otros para salvar sus vidas y crear una esperanza de futuro.
Puesto que las guerras de Oriente Medio y especialmente en Siria han alcanzado proporciones de masacres en masa y no hay un fin a la vista, la situación ha empeorado. Las poblaciones se mantienen como rehenes de las partes en conflicto, bombardeados, mueren de hambre y están aterrorizados. Poblaciones enteras se han visto obligadas a un peligroso éxodo que ha costado miles de vidas y que empuja a hombres, mujeres y niños hacia los países vecinos y ahora están llamando a las puertas de Europa.
Esta es una importante catástrofe humanitaria de dimensiones históricas y nos pone ante una responsabilidad de la que no hay salida.
La incapacidad de los gobiernos de todos nuestros países para poner fin a las causas de este éxodo (si no están de hecho contribuyendo a su exacerbación) no les exonera de la obligación de proteger y recibir a los refugiados, respetando sus derechos fundamentales que, con el derecho a asilo, están consagrados en las declaraciones y convenciones de la legislación internacional.
Sin embargo, con pocas excepciones - como la iniciativa ejemplar de Alemania, una iniciativa que aún no ha sido suspendida, y el gigantesco esfuerzo por parte de Grecia para rescatar, acoger y acompañar a los miles de supervivientes que a diario llegan a sus costas, aun cuando su economía se ha sumido en la austeridad devastadora - los gobiernos de Europa se han negado a hacer frente a la situación generada, no se lo explican a sus poblaciones, y no organizan la solidaridad. No van más allá de los egoísmos nacionales. Por el contrario, de este a oeste y de norte a sur han rechazado el plan mínimo para la distribución de los refugiados elaborado por la Comisión Europea o están involucrados en sabotearlo directamente. Y aún peor, están involucrados en la represión, la estigmatización y el maltrato a los refugiados e inmigrantes en general. La situación de la 'jungla' de Calais, seguida ahora por su desmantelamiento violento, contradiciendo el espíritu y la letra de una decisión judicial, es escandalosa, y no es el único ejemplo que ilustra su quehacer.
Por el contrario, los ciudadanos de Europa y de otras partes, los pescadores y habitantes de Lampedusa y Lesbos, activistas de ayuda a los refugiados y las redes de apoyo al inmigrante, laicos y religiosos, centros de acogida, además, de artistas e intelectuales son los que han salvado su honor y han mostrado el camino hacia una solución. Sin embargo, éstos se enfrentan a una insuficiencia de medios y – a veces – a la hostilidad de las autoridades públicas y tienen que hacer frente, como los refugiados e inmigrantes a un crecimiento rápido de un frente xenófobo europeo que va desde la violencia abiertamente racista y organizaciones neofascistas hasta líderes políticos y gobiernos ‘respetables’ que se han decantado por un discurso marcado por el nacionalismo y la demagogia. Se enfrentan dos Europas incompatibles y, a partir de ahora, tendremos que escoger entre ellas.
Esta tendencia xenófoba, que es mortal para las víctimas de la violencia y ruinosa para el futuro del continente europeo como espacio de libertad debe revertirse inmediatamente.
Con más de 60 millones de refugiados en el mundo, Líbano y Jordania acogen a un millón de ellos cada uno (que representan el 20 por ciento y 12 por ciento de su población respectivamente), y Turquía acoge a 2 millones (3 por ciento). ¡El millón de refugiados que llegaron a Europa en 2015 (una de las regiones más ricas del mundo a pesar de la crisis) sólo representa el 0,2 por ciento de su población! Los países europeos, tomados en su conjunto, no sólo tienen los medios para recibir y acoger a los refugiados y tratarlos con dignidad, también deben hacerlo con el fin de seguir reclamando los derechos humanos como fundamento de su política. También es de su interés si quieren empezar a recrear las condiciones para la paz y la seguridad colectiva con todos los países del Mediterráneo que han compartido la misma historia y el mismo legado cultural durante miles de años. Y esto es lo que se tiene que hacer para eliminar de nuestro horizonte para siempre el espectro de una nueva época de discriminación institucional organizada y de la eliminación de los seres humanos "indeseables".
Nadie puede decir cuándo y en qué proporción los refugiados 'volverán a casa', y nadie debe subestimar la dificultad del problema que hay que resolver, la resistencia que genera y los obstáculos y peligros que lleva consigo. Pero nadie puede seguir ignorando la voluntad de los pueblos a acoger refugiados al deseo de los refugiados de integrarse. Nadie tiene el derecho de declarar que el problema no se puede resolver con el fin de evadirlo más fácilmente.
Se necesitan medidas de emergencia a gran escala y eso urgentemente.
La tarea de proporcionar asistencia a los refugiados de Oriente Medio y África en el marco de una situación de emergencia ha de ser proclamada e implementada por los órganos de gobierno de la UE y desarrollada por todos los Estados Miembros. Tiene que ser apoyada por las Naciones Unidas y ser objeto de una consulta permanente con los estados democráticos de toda la región
Se tienen que desplegar fuerzas civiles y militares, no para llevar a cabo unas acciones de guerrilla costera contra los “contrabandistas'', sino para llevar ayuda a los inmigrantes y para poner fin al escándalo de los ahogamientos en el mar. En este marco será posiblemente necesario tomar medidas enérgicas contra el tráfico de personas y hay que condenar la complicidad que se beneficia de él. Se trata de prohibir el acceso legal que genera prácticas mafiosas, y no lo contrario.
La carga de los países receptores de primera línea, en particular Grecia, debe aliviarse inmediatamente y se debe reconocer su contribución al interés común.
La zona de libre circulación de Schengen debe ser preservada, pero se tiene que suspender el Reglamento de Dublín que permite devolver a los inmigrantes al país de entrada y se debe renegociar un nuevo reglamento. La UE está presionando [[O: debe presionar?!]] a los países del Danubio y de los Balcanes a que vuelvan a abrir sus fronteras y debe negociar con Turquía para convencerles de que dejen de usar a los refugiados como una excusa político-militar y de moneda de cambio.
Al mismo tiempo se debe poner a disposición transporte aéreo y marítimo para transferir a todos los refugiados registrados a los países del norte de Europa que tengan objetivamente capacidad para recibirlos en lugar de dejar que se acumulen en un pequeño país con el riesgo de convertirse en un ‘vertedero’ de la humanidad.
A más largo plazo, Europa – que se enfrenta a uno de los grandes desafíos que está cambiando el curso de la historia de los pueblos – tiene que desarrollar un plan de ayuda y de gestión con control democrático para los supervivientes de esta gran masacre y para los que ayudan. Se tienen que establecer no sólo cuotas de acogida, sino también la ayuda social y educativa y, por lo tanto, un presupuesto especial y disposiciones legales que garanticen nuevos derechos que incorporen a las poblaciones desplazadas en las sociedades de acogida de una manera digna y pacífica.
No hay otra alternativa. ¡Es hospitalidad y el derecho a asilo o barbarie!
3 de marzo de 2016
Este llamamiento ha sido promovido, entre otros, por:
Michel AGIER (France)
Horst ARENZ (Germany)
Athéna ATHANASIOU (Greece)
Chryssanthi AVLAMI (Greece)
Walter BAIER (Austria)
Etienne BALIBAR (France)
Sophie BESSIS (Tunisia)
Marie BOUAZZI (Tunisia)
Hamit BOZARSLAN (France, Turkey)
Judith BUTLER (USA)
Claude CALAME (France)
Marie-Claire CALOZ-TSCHOPP (Switzerland)
Dario CIPRUT (Switzerland)
Patrice COHEN-SEAT (France)
Edouard DELRUELLE (Belgium)
Matthieu DE NANTEUIL (Belgium)
Meron ESTEFANOS (Erythrea)
Wolfgang-Fritz HAUG (Germany)
Ahmet INSEL (Turkey)
Pierre KHALFA (France)
Nicolas KLOTZ (France)
Justine LACROIX (Belgium)
Amanda LATIMER (UK)
Camille LOUIS (France)
Giacomo MARRAMAO (Italy)
Roger MARTELLI (France)
Sandro MEZZADRA (Italy)
Toni NEGRI (Italy)
Maria NIKOLAKAKI (Greece)
Josep RAMONEDA (Spain)
Judith REVEL (France)
Vicky SKOUMBI (Greece)
Barbara SPINELLI (Italy)
Bo STRÅTH (Sweden)
Etienne TASSIN (France)
Mirjam VAN REISEN (The Netherlands)
Hans VENEMA (The Netherlands)
Marie-Christine VERGIAT (France)
Frieder Otto WOLF (Germany)
Mussie ZERAI (Erythrea)
FIRMAR: AQUÍ (Transform!) 

jueves, 4 de febrero de 2016

Las políticas antirrefugiados invaden Europa

Las leyes de asilo sucumben bajo vallas, fronteras y expulsiones.

Gladys Martínez López, en Diagonal. Foto: La policía húngara bloquea el paso de los refugiados (Olmo Calvo)

Pintar las puertas de sus casas de rojo,  obligarlos a llevar pulseras rojas si quieren recibir tres raciones de comida al día, requisarles dinero y joyas, confinarlos en campos, apartarlos con vallas y alambradas, expulsarlos, deportarlos, dejarlos morir por miles en su periplo desesperado… ¿Alemania, años 30 y 40? No. Europa, 2016. No hay día que pase sin que una nueva medida, ley o política en materia de refugiados se apruebe en algún país de la Unión Europea, pero pocas de ellas están destinadas a mejorar la acogida, aplicar la legislación internacional o evitar las muertes en el mar, que en los primeros 31 días del año se elevan ya a 309 personas –cerca de 4.000 en 2015–, según datos oficiales.
Si el escándalo levantado en Reino Unido a finales de enero ha obligado a las dos contratas que se encargaban del alojamiento y alimentación de los refugiados en las ciudades de Middlesbrough y Cardiff a anunciar que dejarán de “marcar” a estas personas con puertas rojas en sus viviendas y con pulseras rojas, respectivamente, otros países se apresuran a aplicar medidas que siguen levantando inevitables comparaciones con el pasado. El 26 de enero, el Parla­mento de Dinamarca aprobaba, con los votos de los liberales en el Go­bierno, los socialdemócratas de la oposición y dos pequeños partidos de extrema derecha, la ley que le permitirá despojar a los refugiados de todo su dinero y “joyas sin valor sentimental” que superen unos iniciales 1.340 euros. Antes de Dinamarca, ya hacía algo parecido Suiza, que se limita al efectivo. Y los länder ale­ma­nes de Baviera y Baden-Wür­ttem­berg: el primero, gobernado por los social-cristianos; el segundo, por socialdemócratas y verdes, pueden quedarse con el dinero y bienes de los refugiados que superen los 750 o los 350 euros, respectivamente.