Comunicado de Anticapitalistas
El nuevo gobierno, abiertamente alineado con la agenda neoliberal dura, está tan tocado por la corrupción como el anterior y supone un giro a la derecha muy profundo, en el que se empeorará las violaciones de derechos humanos, probablemente se suprimirán las tímidas políticas redistributivas de la era PT como la Bolsa Familia y se volverá a una relación más subalterna ante el imperialismo norteamericano. Las prioridades financieras del gobierno Temer también apuntan a priorizar el pago de la deuda mediante contrarreformas estructurales y recortes masivos y ataques a la negociación colectiva en el mundo del trabajo.
Se confirman pues las peores sospechas suscitadas por el proceso de impeachment, esto es, la apuesta del gran capital brasileño por un gobierno salido de una conspiración institucional que pasa por encima de la legitimidad democrática de un gobierno que, con todos sus límites políticos y su adaptación a una lógica de gestión social-liberal, contaba con la legitimidad de más de 54 millones de votos que los conspiradores han pisoteado.










