viernes, 20 de julio de 2018

Anticapitalistas ante la situación política y social en Nicaragua

Desde Anticapitalistas queremos manifestar nuestro rechazo a la represión efectuada por el régimen autoritario de los Ortega-Murillo y solidarizarnos con la militancia de izquierda, de los movimientos, y con la gente trabajadora en general que reclama justicia social y libertad.

Comunicado de ANTICAPITALISTAS

Desde Anticapitalistas queremos manifestar nuestro rechazo a la represión efectuada por el régimen autoritario de los Ortega-Murillo y solidarizarnos con la militancia de izquierda, de los movimientos, y con la gente trabajadora en general que reclama justicia social y libertad.

El régimen encabezado por Daniel Ortega no tiene nada que ver ya con la Revolución Sandinista. En los últimos años ha adoptado cada vez más una senda económica neoliberal, pactando con fracciones de la burguesía como la representada por el siniestro Arnoldo Alemán. También han convertido a las siglas históricas del FSLN en un entramado corrupto, en donde el Estado es un simple instrumento de acumulación de riqueza al servicio de una casta familiar. Por si fuese poco, el gobierno de los Ortega-Murillo ha adoptado una política contra las mujeres en materia de derechos, pactando con los sectores más reaccionarios de la Iglesia Católica, penalizando el aborto. Un buen ejemplo de ello es la alianza de Ortega-Murillo con el recientemente fallecido Monseñor Obando, feroz opositor al sandinismo durante el Gobierno revolucionario de los años ochenta.

No queda ninguna razón para apoyar a un gobierno que no representa en absoluto las aspiraciones socialistas de la Revolución Sandinista. Flaco favor le hacen a la memoria revolucionaria las izquierdas que siguen confundiendo las siglas del FSLN con el proyecto transformador que representó el sandinismo. Por supuesto, somos conscientes de que la movilización del pueblo nicaragüense no es una movilización “pura”, sino que es un movimiento en el que conviven ideologías y posiciones sociales contradictorias. Sin embargo, si algo hemos aprendido durante el largo ciclo de protestas globales que empezó en 2008 es que el destino de las revueltas no está escrito de antemano, sino que hace falta construir una dirección en un sentido anticapitalista. Por eso, consideramos que es fundamental la solidaridad a escala internacional de las fuerzas políticas que nos reclamamos socialistas y revolucionarias.

Anticapitalistas, 20 de julio de 2018

miércoles, 18 de julio de 2018

Panamá: marchas y protestas contra el aumento de la energía eléctrica

Indice de informaciones, tomado de Nodal:
-Docentes realizan marcha para exigir eliminación del aumento de la tarifa eléctrica
-Suntracs y Frenadeso salen a las calles a protestar contra el alza de la luz
-Universitarios realizan protesta pacífica por el alza de luz


Docentes realizan marcha para exigir eliminación del aumento de la tarifa eléctrica


Una gran marcha fue desarrollada este lunes por decenas educadores hacia la Asamblea Nacional para exigir la eliminación del aumento de la energía eléctrica.

martes, 10 de julio de 2018

Egipto: falsa mejora económica, verdadera represión

Desde hace meses los y las fieles al régimen egipcio y el FMI no dejan de cantar victoria: la situación económica mejora, se anuncian días radiantes.

Hoda Ahmed, en NPA. Traducción: Faustino Eguberri para Viento Sur

De hecho, a nivel macroeconómico, el crecimiento del PIB ha aumentado, del 3,5% en 2015-2016 al 4,2% en 2016-2017, con una previsión del 4,8% para 2017-2018. La inflación ha pasado del 35% en julio de 2017 al 12% en junio de 2018. Las reservas en divisas extranjeras, que habían bajado dramáticamente, cubren actualmente 5 meses de importación de bienes y servicios.

Signos inquietantes

lunes, 9 de julio de 2018

¿Cuál es la situación de Mozambique 43 años después de su independencia política?

El pasado 25 de junio de 2018 Mozambique celebraba 43 años de independencia. Al amanecer del 25 de junio de 1975 Samora Machel (1933-1986) anunciaba a todos los mozambiqueños la proclamación de la independencia “total y completa” del país.

Boaventura Monjane, periodista y activista mozambiqueño. Doctorando en Universidad de Coimbra, Portugal. Publicado en Pambazuka News. Traducido del inglés para Rebelión x Beatriz Morales Bastos.
Foto: Primer discurso de Estado pronunciado por Samora Machel

Mientras el régimen portugués bajaba la bandera colonial, el Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO) izaba vigorosamente la bandera de la República Popular de Mozambique.

Se anunció el nacimiento de un “Estado de democracia popular” en el que “bajo el liderazgo de la alianza de trabajadores y campesinos todos los estratos patrióticos de la sociedad emprenderán la lucha por la destrucción de las secuelas del colonialismo y de la dependencia del imperialismo, por la aniquilación del sistema de destrucción del hombre por el hombre, por la construcción de la base material, ideológica, político-cultural, social y administrativa de la nueva sociedad”, como anunció Machel en su discurso de independencia.

Hoy, 43 años después, ¿cuál es la situación de Mozambique?

sábado, 7 de julio de 2018

Qué ocurre en Nicaragua. Preguntas y respuestas desde la izquierda

Nicaragua
Preguntas y respuestas desde la izquierda

Los trágicos sucesos que vive Nicaragua desde el 18 de abril, preocupan y confunden a las izquierdas. Sin embargo, la inquietud que se comparte no significa unanimidad al momento de analizar e interpretar los hechos que cada día nos sobresaltan. Para una parte de las izquierdas se trata de un intento de golpe de estado del que participan fuerzas opositoras respaldadas por Estados Unidos, en tanto que para otra parte de lo que se trata es de una rebelión popular contra la concentración de poder de Daniel Ortega y sus expresiones autoritarias y represivas.

Iosu Perales, en Viento Sur

Para saber realmente qué está pasando, son de poca ayuda los marcos teóricos ya elaborados en los que se intenta hacer encajar la realidad, aunque hechos y datos contradigan análisis y conclusiones ya preconcebidas. Uno de estos marcos teóricos señala a una conspiración contra el gobierno revolucionario de Ortega, de tal manera que sean cuales sean los datos, la conclusión siempre es la misma: Estados Unidos y la oposición comparten la responsabilidad de la violencia, de los muertos, y del objetivo de derrocar a un gobierno democrático.

Pronto harán 35 años desde que me incorporé a la solidaridad con Nicaragua. Me siento sandinista, en lo intelectual y en lo sentimental. He vivido en Nicaragua y he viajado a ese país no menos de 25 veces. Tengo numerosas amistades con sensibilidades distintas y me considero bien informado, a pesar de la distancia. Pues bien, no comparto la idea de la conspiración. Aunque comparto la idea de que Estados Unidos no ha dejado nunca de intervenir en Nicaragua como en el resto de América Latina. Una idea que ha tenido bases objetivas durante la década de los ochenta cuando está probado que Estados Unidos sostuvo y dirigió a la contra . Que las ha tenido también en forma de bloqueo a Cuba y decenas de intentos de invadir la isla y atentar contra Fidel Castro. Además, Las intervenciones de Estados Unidos en El Salvador, Granada,Guatemala, Panamá, son asimismo ciertas, al igual que más recientemente sus intentos de socavar a gobiernos progresistas en la región andina e incluso de sustituir presidentes en Honduras, Paraguay y Brasil.

Pero el señalamiento de Estados Unidos no puede ser algo recurrente que explica todos los grandes problemas de las izquierdas. Es un fácil recurso cuando se trata de ocultar nuestras propias responsabilidades. En el caso de Nicaragua disponemos de un relato basado en hechos que debería ser suficiente para explicar que los males de Daniel ortega y Rosario Murillo tienen su origen en sus propias políticas y en sus propios comportamientos como gobernantes.

Es cierto que la crisis o conflicto actual podía haber estallado por cualquier motivo distinto al del INSS; pudo haber sido el canal interoceánico el detonante de la protesta. Pero, en todo caso, los motivos de origen reciente hay que contextualizarlos para comprender la radicalidad con la que se expresan decenas de miles de personas. Y es que hay que remontarse a 1990 para entender mejor qué ocurre en Nicaragua.