“THIS CHANGES EVERYTHING” DE NAOMI KLEIN
El libro que Naomi Klein ha consagrado al cambio climático es ya un acontecimiento /1. La autora de la “Estrategia del shock” se dedica en él a una denuncia en toda regla de la lógica del crecimiento capitalista, de la avaricia de las multinacionales del petróleo, del carbón y del gas natural, y de la sumisión de los gobiernos a sus intereses.
“Cambiar el clima de la tierra de una forma que será caótica y desastrosa es más fácil de aceptar que la perspectiva de cambiar la lógica fundamental del capitalismo basada en el crecimiento y la búsqueda de beneficios”, escribe Klein (p. 89). Para ella, la hosquedad de los climato-escépticos no cae del cielo sino de su justa comprensión del hecho de que luchar seriamente contra el calentamiento necesita un cambio radical de política. Con más regulación, más sector público, más bien común, más democracia. Con otros valores que los de la competencia, de la acumulación y del cada uno para sí. Una obra mayor, cuyo impacto será seguramente importante.
“El poder revolucionario del cambio climático”
El título está bien elegido: “This changes everything”, esto lo cambia todo. Naomi Klein llama a la izquierda, a los progresistas, a aprovechar la oportunidad que se les ofrece en este difícil contexto. Pues “la verdad sobre el cambio climático, escribe, solo incomoda a quienes se satisfacen con el statu quo” (alusión al título de la película de Al Gore: “Una verdad incómoda”). Para los demás “si ha habido alguna vez un momento para plantear un plan para curar al planeta, curando también nuestras economías achacosas y nuestras comunidades destrozadas, es éste” (p. 155). La crisis medioambiental añade su “urgencia existencial” a todos los problemas. Por consiguiente, “ofrece un discurso global en el que todo, desde la lucha por buenos empleos a la justicia para los inmigrantes, pasando por las reparaciones de las fechorías históricas como la esclavitud y el colonialismo, puede integrarse en el gran proyecto de construir una economía no tóxica, a prueba de shocks, antes de que sea demasiado tarde” (p. 54).