Desde la Honduras que resiste:
Garífunas frente al imperio de la palma
En Vallecito, en el departamento de Colón, el pueblo Garífuna, que puja por la recuperación de sus territorios ancestrales de las manos del narco y las élites económicas hondureñas. Con la plantación de coco y yuca resisten a la expansión de la palma.Txema Abaigar, miembro de la Delegación política de la Plataforma de Solidaridad con Honduras – Madrid (en febrero-marzo de 2020). Recogido de El Salto
Esto es Vallecito, referente ancestral del pueblo Garífuna y en proceso de recuperación de suelo desde hace diez años: rescató ya unas 1.200 hectáreas de territorio arrebatadas a terratenientes y crimen organizado. Un lugar que progresivamente se amplía espacialmente recuperando girones de tierra que tenían secuestrada las pistas clandestinas del narcotráfico y de las grandes plantaciones invasivas y abrasivas de la palma africana propiedad de la familia Facussé. Sí efectivamente, cuyo referente recibió en Madrid un premio como empresario latinoamericano.
Nos hablan en Vallecito de esta dificultosa y heroica lucha por sus territorios ancestrales y de la resistencia que ante los embates de los citados narcos y de los oligarcas de la palma y “otros negocios” les permiten recuperar su lengua, cosmovisión, gastronomías, la música cada vez más tamizada por lo mainstream y fortalecer su orgullo nunca perdido como pueblo. Como pueblo Garífuna con mayúsculas.
Relatan sobre pasados que se remontan a mucho tiempo atrás con Joseph Satuyé y Barauda y a referentes recientes como Juan Francisco Bulnes "Walúmugu", garífuna que luchó junto a Morazan en pos de la independencia centroamericana.







Dentro de los objetivos del encuentro, las organizaciones participantes compartieron sus propuestas sobre la construcción de Comisiones de Verdad y Tribunales de Justicia en Colombia. Estas se constituyeron en un aporte importante para el fortalecimiento de los procesos de paz gestados desde la sociedad civil, y como la manera más oportuna de contribuir a estos, sobre ello Camilo Villa del Movice puntualizó: “Pensamos que las propuestas que ha hecho la sociedad civil son las que deben ahora comenzar a cristalizarse y tomar más fuerza como sociedad civil para el post- acuerdo; de allí, nace la idea de construir una Comisión de la Verdad que sí tenga un mandato oficial, pero que si tenga autonomía e independencia y que logre que los miembros de esa comisión tengan los más altos estándares éticos y morales para que puedan representar bien el papel dentro de la comisión, que sea una comisión que tenga vínculos con la justicia ordinaria y que permita avanzar en procesos de justicia que están hasta ahora archivados o cerrados; cuando tengamos pruebas nuevas será necesario abrir estos casos”.


