Sandra Abd´Allah-Álvarez Ramírez
La conocí siendo Anabel, pero hace unos tres años pasó a ser Logbona Olukonee y desde hace tan solo un mes se hace llamar Tito, a modo de alter ego queer. Es profesora universitaria, nada más y nada menos que de historia de Cuba, pero cree en la horizontalidad y anda todo el tiempo rescatando los acontecimientos que la oficialidad ha escondido. Acá esta mujer cubana joven, incendiaria y lúcida.
Antes eras Anabel, ¿por qué Logbona?
En el año 2011 cambié mi nombre por Logbona Olukonee. Significa «aquella persona que cuando enseña se vuelve sabia». Hablé con Nehanda
Abiodum [activista africanista de origen estadounidense afincada en
Cuba] sobre el interés que tenía en acercarme a mis ancestros africanos,
a mi pasado afrodescendiente, descolonizando mi nombre. Ella realizó
una hermosa ceremonia y me dio este nombre, que me encanta. La ceremonia
fue como un renacimiento, también fue una redefinición de mis
pensamientos políticos y de mi forma de vida, al afrontar la vida desde
una postura política afro-céntrica, que es muy necesaria en este país,
donde el racismo es tan sutil en las maneras en que se presenta pero
tiene tanto impacto en el futuro de las personas.


