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jueves, 25 de diciembre de 2014

Cuba: la victoria y los riesgos. Declaración Internacional

La recuperación de las relaciones diplomáticas entre EE UU y Cuba, así como la puesta en libertad de los tres cubanos acusados de espionaje y condenados a perpetuidad en EE UU constituyen una victoria para el pueblo cubano.


Declaración del Buró Ejecutivo de la IVª Internacional

Desde hace más de 50 años la Administración estadounidense, por la que han pasado diez presidentes, no ha dejado de intentar destruir la revolución cubana. Desarrolló todo tipo de iniciativas para destruir Cuba: Intervención militar en Bahía de los Cochinos en 1961, complots para asesinar a los dirigentes cubanos, embargo económico para asfixiar la vida en la isla y presiones de todo tipo para aislar el país. Como ha reconocido Obama, esta estrategia ha fracasado. Cuba se mantuvo firme ante la primera potencia imperialista del mundo. Esto ha acarreado dificultades y sufrimiento, pero Cuba se ha mantenido firme, convirtiéndose en una referencia anti-imperialista para toda la izquierda latinoamericana.

Más aún; cuando en los años 1990 el bloque soviético se hundía a causa de las presiones del imperialismo y de sus contradicciones internas, con una burocracia que en esos momentos optó por desarrollar un papel activo en la restauración capitalista, muchos observadores predijeron la caída del régimen cubano. Es verdad que la isla, que dependía en gran medida de la ayuda soviética, conoció una crisis sin precedentes, con una economía muy debilitada que los cubanos denominaron “el período especial”. Aún con límites, la economía tardó diez años en recuperarse (a través de la asociación del Estado con capitales europeos en el sector turístico y, más tarde, con la ayuda del petróleo venezolano) pero no llegó a superar una serie de problemas estructurales agravados por el embargo norteamericano, que se vio reforzado por la ley Helms-Burton. La burocratización del régimen, la asfixia de las libertades democráticas, sus efectos sobre la movilización popular pesaron sobre la situación en la isla. Hay que señalar también, más allá de las intervenciones actuales de Mariela Castro -la hija de Raúl-, las restricciones en lo que respecta a la auto organización de las mujeres, el movimiento LGBTI y otros grupos oprimidos. 

jueves, 18 de diciembre de 2014

El bloqueo a Cuba aún sigue en pie

Está claro que las décadas de aislamiento de Cuba por parte de EEUU no han conseguido nuestro perdurable objetivo de promover el surgimiento de una Cuba estable, próspera y democrática (…) Los 50 años han mostrado que el aislamiento no ha funcionado. Es hora de un nuevo enfoque (…) A pesar de que esta política se basó en la mejor de las intenciones, su efecto ha sido prácticamente nulo: en la actualidad Cuba está gobernada por los hermanos Castro y el partido comunista, igual que en 1961 (…) No creo que podamos seguir haciendo lo mismo durante cinco décadas más y esperar resultados diferentes”.

Roberto Montoyaperiodista y escritor. Miembro del Consejo Asesor de Viento Sur

El discurso de Barack Obama anunciando la reanudación de las relaciones diplomáticas y comerciales con Cuba no deja lugar a dudas: 53 años de cruel bloqueo a la isla no han conseguido doblegar a su régimen. Nunca antes en la historia de Estados Unidos un presidente había hecho un reconocimiento semejante. ¿Sacará similares conclusiones Washington acerca del acoso y aislamiento al que somete a Teherán desde 1979?

Para intentar calmar a los sectores más recalcitrantes del Partido Republicano y de la comunidad cubana en EE UU, Obama recordó que su país mantiene relaciones diplomáticas y comerciales con China y Vietnam, “que también están gobernadas por partidos comunistas”.

En la Guerra de Vietnam murieron 55.000 soldados estadounidenses; en Cuba no murió ninguno desde el triunfo de la revolución en 1959, pero el síndrome de Cuba se ha mostrado más profundo que el de Vietnam.

martes, 29 de abril de 2014

«Ser queer en Cuba y no morir de hambre en el intento es toda una hazaña»

Sandra Abd´Allah-Álvarez Ramírez

La conocí siendo Anabel, pero hace unos tres años pasó a ser Logbona Olukonee y desde hace tan solo un mes se hace llamar Tito, a modo de alter ego queer. Es profesora universitaria, nada más y nada menos que de historia de Cuba, pero cree en la horizontalidad y anda todo el tiempo rescatando los acontecimientos que la oficialidad ha escondido. Acá esta mujer cubana joven, incendiaria y lúcida.

Antes eras Anabel, ¿por qué Logbona?
En el año 2011 cambié mi nombre por Logbona Olukonee. Significa «aquella persona que cuando enseña se vuelve sabia». Hablé con Nehanda Abiodum [activista africanista de origen estadounidense afincada en Cuba] sobre el interés que tenía en acercarme a mis ancestros africanos, a mi pasado afrodescendiente, descolonizando mi nombre. Ella realizó una hermosa ceremonia y me dio este nombre, que me encanta. La ceremonia fue como un renacimiento, también fue una redefinición de mis pensamientos políticos y de mi forma de vida, al afrontar la vida desde una postura política afro-céntrica, que es muy necesaria en este país, donde el racismo es tan sutil en las maneras en que se presenta pero tiene tanto impacto en el futuro de las personas.

sábado, 19 de abril de 2014

El país que viene: ¿y mi Cuba negra?

Ensayista y crítico cultural,
 exdirector d
el Fondo Editorial Casa de las Américas.

El cambio es la más reciente noticia sobre Cuba, pero para los afrocubanos es más un deseo que una realidad. En los últimos cinco años han desaparecido muchas prohibiciones absurdas que impedían hospedarse en un hotel, comprar un teléfono celular, vender su casa, abrir una empresa privada, viajar al extranjero, etc. A estos gestos llaman aperturas, pero no es más que naturalizar la condición ciudadana. Los resultados, no solo económicos, de tales gestos, traerán verdaderos cambios y que permitirán a Cuba salir de la Historia y entrar, de una vez, en el Presente. El Futuro se acerca veloz, desesperadamente, y en esa carrera van cayendo sueños y utopías compartidas hasta ayer por muchos cubanos.


A la apertura económica al sector privado, los negros llegamos en desventaja. Heredamos más de dos siglos de esclavitud y sesenta años de exclusiones republicanas (1902-1959) que, en medio siglo de Revolución (1959-2013) no logramos superar, por la manera en que el racismo se oculta y renueva cuando no se debate, ni se enfrenta política y culturalmente. Si los años sesenta significaron oportunidad para todos, los setenta constatan que no todos estaban en capacidad de aprovechar dichas oportunidades; aun así, los ochenta exhiben un alto por ciento de profesionales negros que, al llegar los años noventa quedan fuera de los espacios privilegiados por el turismo y la economía mixta. Ya en el siglo XXI es evidente que la población negra está sub-representada en los espacios de poder económico, político y hasta en las universidades, contrario a su sobre-representación en el mercado informal, las ilegalidades y los barrios marginales.