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jueves, 28 de abril de 2016

Turismo de masas y capitalismo: Molokai, la isla rebelde de Hawai

La isla más rebelde del archipiélago de Hawái vive una lucha incansable contra el turismo de masas y el capitalismo salvaje.
Texto y fotos: Dani Farrùs
, Molokai (Hawai)

Molokai pertenece al archipiélago de Hawái, en el océano Pacífico, y se encuentra situada entre las islas de Oahu –visitada por millones de turistas cada año y donde se encuentran Honolulu y Waikiki– y Maui, también muy turística y desarrollada. Pero Molokai, con una población de cerca de 8.000 habitantes, de los que más dela mitad son nativos hawaianos –en contraste con el 6% en todo Hawái–, es muy poco conocida. Y no es por falta de atractivos turísticos: cuenta con los acantilados costeros más altos del planeta, el arrecife de coral más largo del Estado, valles remotos y playas desiertas.
Si la isla ha resistido al turismo de masas y al capitalismo salvaje es por su población. “La gente está conectada a la tierra, y las grandes corporaciones al dinero”, afirma Walter Ritte, el militante más destacado de la isla y uno de los activistas históricos de Hawái. Para él, la prioridad es la defensa de la tierra y de una economía de subsistencia: “Ellos quieren la ‘economía monetaria’ y nosotros la de subsistencia. Al sostenerse ésta en el intercambio, al Estado no le gusta, porque no puede aplicar impuestos”.

lunes, 7 de julio de 2014

Australia, la tierra prometida… para los no aborígenes

En el Territorio del Norte, zona rica en recursos minerales, la economía crece para todos, menos para los habitantes originarios. El futuro boom de la minería tampoco derramará beneficios para ellos.

Gerry Georgatos, Australia. Tomado de Desinformemonos

El Territorio del Norte y el gobierno australiano ofrecen oportunidades sin precedentes a las empresas mineras y, al mismo tiempo, hacen muy poco por la mayoría de los pueblos originarios empobrecidos. Los hombres de los Primeros Pueblos del territorio tienen una esperanza de vida de 52 años, mientras que sus contrapartes viven 30 años más.

Este territorio australiano está ganando atención internacional como una oportunidad por su riqueza en recursos. Con una población total de apenas 250 mil personas, un territorio no “desarrollado” en su mayor parte y derechos sobre la tierra que se pueden evitar fácilmente, las empresas mineras tienen el acceso fácil. Sin embargo, un tercio de la población son los Primeros Pueblos, y ellos no disfrutan los beneficios de la riqueza de recursos – de los que deberían ser soberanos. Sus hombres están encarcelados en tasas que asustan: el 83 por ciento (%) de la población carcelaria se compone de integrantes de los Primeros Pueblos, mientras la detención juvenil de los mismos llega al 98 % del total.

domingo, 28 de julio de 2013

¿Necesita asilo? Pídalo en Papúa. Australia cierra la puerta a los refugiados

- Australia niega asilo a los refugiados en patera a pocos meses de unas disputadas elecciones.
- La isla vecina (Papúa) recibirá y procesará las solicitudes de los emigrantes a cambio de ayuda.
- Nunca antes un país firmante de la convención de la ONU sobre los refugiados les había cerrado completamente la puerta.

NOTICIA RELACIONADA: ACNUR condena el plan australiano para alojar refugiados en centros de Papúa.

Naiara Galarraga, en ElPais.com

Un barco con 81 iraníes a bordo fue interceptado por la Marina australiana hace ocho días. Si alguno de ellos estaba perseguido en su patria y pretendía pedir asilo en Australia, recibiría con sorpresa o furia (o con ambas) la noticia de que esa posibilidad había dejado de existir la víspera. "Desde ahora cualquiera que busque asilo y llegue a Australia por barco no tendrá ninguna oportunidad de quedarse en territorio australiano como refugiado". Así lo anunció el primer ministro australiano, Kevin Rudd, aquel viernes. “Marquen este día en la historia como el día en que Australia decidió dar la espalda a las personas más vulnerables del mundo, cerró la puerta y tiró la llave”, bramó Amnistía Internacional. Era el 19 de julio.

En realidad, lo que Australia ha hecho es darles a los inmigrantes llegados en patera la llave de Papúa Nueva Guinea. Todos los interceptados en aguas australianas, empezando por aquellos 81, son enviados a Papúa, donde pueden pedir asilo. Si lo logran serán refugiados en Papúa, no en Australia, como soñaban. Este inédito endurecimiento de la política de inmigración australiana –vigente en principio un año-- sienta un peligroso precedente según varias ONG y expertos en derecho internacional consultados. Nunca antes un país firmante de la convención de la ONU sobre los refugiados (ambos países la han ratificado) había cerrado completamente la puerta a los potenciales refugiados.