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martes, 10 de julio de 2018

Egipto: falsa mejora económica, verdadera represión

Desde hace meses los y las fieles al régimen egipcio y el FMI no dejan de cantar victoria: la situación económica mejora, se anuncian días radiantes.

Hoda Ahmed, en NPA. Traducción: Faustino Eguberri para Viento Sur

De hecho, a nivel macroeconómico, el crecimiento del PIB ha aumentado, del 3,5% en 2015-2016 al 4,2% en 2016-2017, con una previsión del 4,8% para 2017-2018. La inflación ha pasado del 35% en julio de 2017 al 12% en junio de 2018. Las reservas en divisas extranjeras, que habían bajado dramáticamente, cubren actualmente 5 meses de importación de bienes y servicios.

Signos inquietantes

sábado, 9 de enero de 2016

Egipto: ¿Qué perspectivas para la nueva ola de huelgas?

En realidad, las huelgas nunca han parado en Egipto/1 a pesar del régimen ultrarepresivo del exmariscal Abdel Fattah Saide Husssein Khalil al-Sissi, que llegó a la presidencia el 8 de junio de 2014, y más en concreto, a pesar de todos sus ataques contra el derecho de Huelga, la libertad de manifestación y recientemente contra la simple autorización de la creación de sindicatos independientes.

Jacques Chastaing, en A l'encontre. Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Ahora bien, desde mediados de octubre de 2015 han tomado una nueva dimensión. Esta nueva oleada de huelgas atraviesa el país, del norte al sur, del Canal de Suez al delta del Nilo, en numerosos sectores profesionales: del textil al petróleo pasando por el acero, la salud o el turismo. Los trabajadores y trabajadoras se lanzan a la huelga. No les detienen ni las amenazas, ni la represión y, como informa la prensa, se abren negociaciones.

Huelgas en las grandes empresas emblemáticas

Tres mil trabajadores de la mayor compañía de aluminio -Egytalum Company, mayoritariamente empresa del Estado, situada en Nagaa Hammady en la provincia de Qena en el sur del país- emprendieron una huelga el 27 de diciembre de 2015. Por el momento es parcial y no participa en ella más que un tercio de los efectivos, pero podría extenderse. En esos mismos días, en el suburbio de El Cairo, fueron los trabajadores y trabajadoras de la empresa gigante del acero Iron and Steel Company en Helwan (11 000 trabajadores y trabajadoras) quienes entraron en huelga. En el mismo período grandes empresas textiles de Shebin al-Kom así como trabajadores de otra gran sociedad, la firma petrolera Petrotrade en Assiut (capital de provincia, en el Alto Egipto, en la orilla occidental del Nilo), se pusieron en movimiento.

Piden “bonus”, es decir, una parte de los beneficios de estas empresas, en principio garantizados por ley y que constituyen una buena parte de sus salarios. Sin embargo, muy a menudo, las empresas no los pagan pretextando dificultades coyunturales o de “malentendidos” con el Estado.

sábado, 25 de abril de 2015

Egipto: la judicatura colabora de buen grado en la represión

El derrocado presidente de Egipto, Mohamed Morsi, fue condenado el pasado martes [21 de abril] a 20 años de prisión sin derecho a libertad condicional por cargos relativos a la muerte de diez manifestantes. El veredicto se produjo cinco meses después de que un tribunal desestimara las acusaciones contra el predecesor de Morsi, Hosni Mubarak, por la muerte de cientos de manifestantes sublevados contra su reinado de 30 años durante la Revolución egipcia de 2011.  

Sharif Abdel Kouddous, periodista en El Cairo y miembro de The Nation Institute. Traducción para SinPermiso: Lucas Antón

El contraste resulta instructivo. El poder judicial egipcio, presentado como independiente por los funcionarios del gobierno y sus aduladores, se ha desprendido de cualquier asomo de neutralidad.

Durante la época de Mubarak, los jueces demostraban al menos cierto grado de independencia, lo que obligaba al régimen a recurrir periódicamente a tribunales excepcionales como los tribunales militares o tribunales de seguridad del Estado para conseguir las resoluciones que quería.

domingo, 25 de enero de 2015

18 muertos por represión en las movilizaciones del 4º aniversario de la Revolución egipcia. La activista Shaima al-Sabbagh asesinada (Vídeo)

Al menos 18 personas murieron y otras 80 resultaron heridas por la represión de la policía y el ejército a los manifestantes en Egipto, en el cuarto aniversario de la rebelión popular que en 2011 derrocó al presidente Hosni Mubarak.


Fuente: Agencias

La imagen del asesinato este sábado de la joven activista socialista, Shaima el Sabag, conmovió las redes sociales.

El portavoz del Ministerio egipcio de Sanidad informó que 12 de las muertes se registraron en la zona de Al Matariya, a las afueras de El Cairo, mientras que una persona perdió la vida en el distrito de Guiza y otra en la ciudad mediterránea de Alejandría.

Los agentes antidisturbios reprimieron otra manifestación en la plaza de Abdelmoneim Riad, cerca de la céntrica plaza de Al Tahrir, y detuvieron a 12 personas por su supuesta pertenencia a los Hermanos Musulmanes, declarados grupo terrorista.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Absolución en Egipto del exdictador Mubarak y del exministro del Interior por las muertes de manifestantes en la revolución de 2011. Protestas dejan al menos 2 muertos

La absolución de Mubarak por los asesinatos de 2011 entierra la revolución en Egipto

El dictador es exonerado de la muerte de más de 850 manifestantes en las protestas de 2011 que le desalojaron del poder.
Algunos de los símbolos de aquella revuelta, como Alá Abdelfatá o Ahmed Maher, languidecen en la cárcel.
También se encuentran entre rejas el expresidente Mohamed Morsi y la práctica totalidad de la cúpula de la Hermandad, vencedora en las elecciones del Egipto posrevolucionario.

Ricard González, en ElPais.com

Casi cuatro años después de que la emblemática plaza de Tahrir hipnotizara al mundo desafiando y derrotando en un pulso a Hosni Mubarak, el autócrata que gobernó Egipto con puño de hierro durante tres décadas ha sido exonerado de toda responsabilidad por la muerte de centenares de manifestantes durante las protestas de 2011. Con su sentencia exculpatoria, un tribunal de El Cairo ha certificado hoy la defunción de la revolución y el triunfo de la contrarrevolución orquestada por el rais Abdelfatá al Sisi, el general que ejecutó un golpe de Estado en verano de 2013 contra el islamista Mohamed Morsi, el primer presidente egipcio elegido democráticamente.

A los familiares de las víctimas no les ha quedado ni tan siquiera el consuelo de una condena ejemplar al último ministro del Interior de Mubarak, Habib al Adly, y a seis altos cargos policiales. Todos ellos han sido absueltos, como lo fueron todos los agentes que se habían sentado antes en el banquillo de los acusados por el asesinato de más de 850 manifestantes en la revolución. Aquella matanza, como la de Raba al Adawiya, el campamento islamista desalojado brutalmente en el verano de 2013, permanecerá impune. La condena a cadena perpetua dictada contra Mubarak en 2012 por estos mismos cargos, y posteriormente anulada por un tribunal de casación, pasará a la historia como un espejismo de justicia transicional.

viernes, 11 de abril de 2014

Egipto, el golpe de Estado y las revoluciones árabes

Publicación del Informe "Egipto, el golpe de Estado y las revoluciones  árabes" en Betiko, en su "Anuario de los Movimientos Sociales 2013"

Santiago Alba Rico, escritor, ensayista y filósofo

El 25 de marzo de 2014 527 miembros de los Hermanos Musulmanes y partidarios del depuesto presidente Mohamed Mursi fueron condenados a muerte en un proceso sumarísimo denunciado por organizaciones de DDHH y gobiernos internacionales como “una burla a la justicia”. Dos semanas antes, en una decisión a la que se sumarían Arabia Saudí y los Emiratos poco días más tarde, el gobierno egipcio declaraba “organización terrorista” a la cofradía islamista, que hasta el 30 de junio del 2013 había gobernado el país tras obtener la victoria en sucesivas elecciones legislativas y presidenciales. Una semana después, el general Abdelfath Sisi, artífice del golpe de Estado del 2 de julio, dimitía de su cargo como ministro de Defensa y aceptaba, “por mandato del pueblo”, presentar su candidatura a las elecciones del próximo mes de mayo, donde obtendrá una victoria segura...

miércoles, 2 de abril de 2014

Egipto: condena a muerte de 529 personas. Falsos crímenes, verdaderos castigos

Inmediatamente después de que 529 partidarios de los Hermanos Musulmanes fueran condenados a muerte el pasado lunes 24 de marzo, la fiscalía ordenaba el miércoles dos nuevos procesos masivos para 919 miembros de la Hermandad y sus simpatizantes, desdeñando así las críticas, incluso las de ONGs como Amnistía Internacional que acaba de publicar su informe 2013 sobre la pena de muerte. Esta decisión espectacular no es más que la parte visible de una represión violenta que se ha extendido desde los Hermanos Musulmanes a todos los opositores, con detenciones masivas y la práctica generalizada de la tortura.

Warda Mohamed, en Orient XXITraducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR.
Foto:  Preso egipcio, filmado en un vídeo anónimo

El hombre, ante la cámara, cuenta con calma: “Poco importa la inocencia o que haya un error en el juicio, yo ejecuto mi tarea.” Ashmawy, el verdugo de Egipto -ocho a diez años de aprendizaje, dieciséis años de práctica- tiene 624 ahorcamientos en su haber. En el documental La lágrima del verdugo/1, describe como ha desarrollado la mejor técnica para romper las cervicales de un golpe. Los condenados, vestidos de rojo, por su parte, dicen que “mueren cada vez que oyen pasos en el corredor”. Durante su testimonio, Ashmawy, mirada negra, rostro inexpresivo, uniforme tan sombrío como sus ojos, acaba por llorar “a causa de una condena injusta”, pero tras haber precisado claramente: “no critico a la justicia egipcia”.

El lunes, la justicia egipcia ha condenado a 529 personas a la horca, de ellas 350 juzgadas por contumacia en dos audiencias de veinte minutos. Los inculpados estaban acusados de haber atacado una comisaría y matado a un oficial de policía en agosto, en la provincia de Minya, tras las matanzas de Rabea al-adaweya y Al-Nahda. “Jamás en la historia reciente ha habido una condena así y menos como resultado de un proceso expeditivo”, señala Anne Denis, responsable de la comisión Abolición de la Pena de Muerte de Aministía Internacional Francia/2. “Imponer la pena de muerte colectivamente como consecuencia de un proceso trufado de irregularidades constituye una violación de los derechos humanos”, ha comentado el portavoz del Alto Comisariado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (HCDH) Rupert Colville. Catherine Ashton, jefa de la diplomacia europea ha dicho estar “extremadamente preocupada”.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Egipto: Cuando el poder reescribe la revolución

LA HISTORIA OFICIAL CONTRA LA MEMORIA


Desde enero de 2011, el calendario de los egipcios está salpicado de conmemoraciones dedicadas a los “mártires de la revolución” o a la gloria del levantamiento del 25 de enero. 

Warda Mohamed, en Orient XXI. Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR. Foto: Jonathan Rashad

Así, siguen haciéndose homenajes y en cada uno de ellos se producen nuevos muertos y heridos. El ejército, Mohamed Morsi y luego de nuevo el ejército se dedican a reescribir la historia, para borrar el pasado y imponerse mejor en el presente.

¿Esos hombres que aún hoy detienen y torturan construyen un monumento en homenaje a las personas que han asesinado?” /1. Esta pregunta la planteó Ahmed Harara. Este dentista de 33 años es un héroe en Egipto /2. Perdió un ojo durante el levantamiento contra Hosni Mubarak en enero de 2011, luego el segundo durante la batalla de la calle Mohamed Mahmoud /3 que comenzó el 19 de noviembre de 2011 y duró cerca de una semana. Derrocado Hosni Mubarak el 11 de febrero de 2011, el poder pasó inmediatamente a manos del ejército. Mohamed Hussein Tantawi, ministro de defensa de Mubarak entre 1991 y 2011 se puso a la cabeza del país con el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA). Nueve meses más tarde, una segunda secuencia de la revolución estalló en El Cairo en la calle Mohamed Mahmoud, cercana a la plaza Tahrir. Con alrededor de 47 muertos y centenares de heridos en varios días, fue la más violenta represión desde la caída de Mubarak. Tantawi se convirtió en el nuevo enemigo de los revolucionarios. Dos años más tarde, el ejército destituyó a Mohamed Morsi y se encuentra de nuevo de forma oficial en el puesto de mando del país. Ciego, Harara continúa movilizándose en nombre de la libertad, palabra inscrita en la lentilla de contacto que lleva. Tantawi no fue jamás juzgado. Morsi le jubiló, condecorado y le ofreció el puesto de consejero presidencial, igual que a Sami Annan /4, jefe de estado mayor del ejército y número dos del CSFA, que hoy reconoce “errores” /5 pero se niega a que solo sea el ejército quien rinda cuentas.

sábado, 24 de agosto de 2013

Egipto: Los golpistas imponen su ley en un país militarizado

Mientras Mubarak disfrutaba de su primera jornada en libertad en el hospital, solo los Hermanos Musulmanes y un pequeño grupo de izquierdas participaron en una protesta debilitada.


Alberto Pradilla, desde El Cairo. En Gara/Naiz

El «viernes de los mártires» marca el inicio de una nueva fase en el Egipto golpista. Una semana después de la sangrienta represión contra las protestas de los Hermanos Musulmanes, la Cofradía salió ayer a la calle en un El Cairo completamente militarizado, así como en otras ciudades del país árabe. En la capital no hubo incidentes, aunque sí se produjeron choques en otros lugares, dejando un saldo de un muerto, según medios locales. Las protestas, que reunieron a miles de personas, registraron menos afluencia que durante la semana pasada, cuando fueron abortadas a tiros. Con la práctica totalidad de su cúpula en prisión, los islamistas se repliegan. La clave está en saber si este paso atrás obedece a un regreso estratégico a la clandestinidad o si la brutal persecución ha logrado, al menos, parte de sus objetivos. Las marchas de ayer volvieron a certificar que apenas quedan restos de la revolución de 2011. Mientras que Hosni Mubarak disfrutaba de su primera jornada en libertad en el hospital militar de Maadi, únicamente la Hermandad y un pequeño grupo de izquierdas desafió a los golpistas con protestas.
«Nadie estaba preparado para lo que ha ocurrido. Esto es una pesadilla. Pero las protestas seguirán y se harán más grandes». Osama Guda era uno de los participantes en la marcha de los Hermanos Musulmanes celebrada en el distrito de Mohandiseen. Allí se ubica la mezquita de Mustafa Mahmud, que ha permanecido cerrada durante al menos dos semanas por ser uno de los centros neurálgicos de las protestas islamistas. Ayer, el Ejército había redoblado su presencia y dos carros de combate, así como barreras formadas con alambres de espino cortaban la calle Gamet El Dowal El Arabiya, la vía principal de la zona. La fuerte presencia militar obligó a los manifestantes, que portaban fotografías del presidente Mohamed Morsi, a variar el recorrido para evitar choques.

lunes, 19 de agosto de 2013

Condenamos la brutal represión en Egipto: Manifiesto en Països Catalans

Condemnem la brutal repressió a Egipte
Comunicat

Nos horroriza la brutalidad de las recientes agresiones del ejército y la policía contra civiles en Egipto. El ataque a los campamentos el miércoles, 14 de agosto, acabó en una matanza. Se desconocen, por manipulación, las cifras exactas de muertos —las autoridades hablan de más de 700, los Hermanos Musulmanes de miles— pero es evidente que se han asesinado a muchísimas personas, y se han herido a miles más. Estas víctimas son civiles de todo tipo —hombres, mujeres y niños— de diversas creencias y simpatías políticas.

Esta violencia representa una amenaza a todo el proceso revolucionario y a todas las fuerzas que quieren el progreso en Egipto. Va acompañada de un aumento en las detenciones, sin garantías legales, a diferentes sectores de la población, a activistas de todo tipo —islamistas, sindicalistas, huelguistas... — e incluso a transeúntes.

Las fuerzas de seguridad egipcias han detenido y apalizado a un número desconocido de periodistas; hasta ahora han asesinado a cuatro. Estos ataques se suman al cierre por parte de los militares de muchos canales de televisión. En definitivo, lo que quieren es impedir que la información respecto a la represión llegue libremente. 

sábado, 17 de agosto de 2013

La masacre en Egipto y la izquierda golpista

Es difícil encontrar palabras medidas para calificar lo que está ocurriendo en Egipto.

Rafel Cid, en Rojo y Negro

Pocas veces en la historia reciente el pensamiento progresista se ha visto en una encrucijada semejante. Quizás, el último acontecimiento parecido fue la invasión de la antigua Checoslovaquía por los tanques soviéticos que pusieron fin a “la primavera de Praga”, aquella experiencia de socialismo en libertad que la URSS liquidó a sangre y fuego.

Entonces, una parte considerable de la izquierda internacional aplaudió la criminal acción y el resto se limitó a mirar para otro lado como cínicos “compañeros de viaje”. El terrorismo de Estado tenía buena prensa si lo practicaba “uno de los nuestros”, y hasta intelectuales de primera fila, como el filósofo Jean-Paul Sartre, apadrinaron el golpe. Eran tiempos de la “guerra fría” y eso justificaba lo injustificable.

Egipto: la izquierda árabe no ha muerto. La injerencia yanqui y la llamada a la yihad relegan a tercer plano a la Revolución social egipcia

La alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha pedido a todas las partes en Egipto que den un paso atrás para salvar al país del desastre.

Marta Haserrea, de IA
El presidente de EEUU ha anunciado la suspensión de unos ejercicios militares conjuntos previstos para el próximo mes con Egipto.
La respuesta de la ONU y del Pentágono ante la matanza de cientos de egipcios en acampadas de protesta mantiene su hipocresía habitual pidiendo «salvar al país del desastre», desastre en el que ellos mismos lo han metido y «suspendiendo ejercicios militares» sin tocar ni un ápice la ayuda militar millonaria que el ejército egipcio recibe anualmente de Washington.
Obama asegura ufano que «confía en que Egipto pueda ser un país próspero y democrático» y «advierte a las diferentes partes en conflicto de que no pueden culpar a actores externos de lo que va mal dentro de sus fronteras». Y todo esto lo dice pretendiendo que nos creamos que en Egipto hay «partes en conflicto» y que el clima de violencia de estos días es fruto sólo de diferencias internas, como si los intereses coloniales en el país no tuvieran nada que ver con los crímenes cometidos, hoy por el ejército, ayer por los Hermanos Musulmanes, pero siempre con la espada del imperialismo azuzando por detrás para mantener sus beneficios y los de la oligarquía burguesa egipcia y extranjera intactos y a buen recaudo.

sábado, 27 de julio de 2013

Túnez, de nuevo Egipto

Es duro ver cómo el país en el que vivo y que amo se dirige hacia el abismo...

Santiago Alba Rico, escritor y filósofo. En Cuarto Poder y Viento Sur.
Foto: Mohamed Brahmi, en agosto de 2012 durante una entrevista en una cadena de radio (Efe)

Es duro ver cómo el país en el que vivo y que amo se dirige hacia el abismo; y más duro aún contemplar el entusiasmo con el que mucha gente que respeto se arroja voluntariamente en él. Los asesinos ayer de Mohamed Brahmi, portavoz de un pequeño partido de izquierdas integrado en el Frente Popular, se mueven probablemente en una nebulosa oscura en la que se mezclan delincuentes, salafistas y conspiradores maquiavélicos. Nunca me atrevería a aventurar un culpable y es muy probable que, como en el caso de Chukri Belaid, se emborronen o se falseen las pistas y nunca desemboquemos en ninguna certeza. Lo que sorprende es la unanimidad y convicción con que la oposición se ha precipitado a acusar a Nahda y sus “milicias paralelas” de la ejecución del horrendo crimen. Esta “unanimidad y convicción” forma parte, a mi juicio, de los datos con los que trabajan, desde la sombra, todos aquellos que, desde hace dos años, buscan hacer descarrilar  la “transición democrática” tunecina y que ahora han encontrado, tras el éxito en Egipto, una nueva escenografía favorable.

No sabemos quién ha matado a Brahmi, pero demasiadas cosas encajan para no pensar en el caso egipcio. Recordemos algunas de ellas.

lunes, 8 de julio de 2013

La revolución egipcia debe continuar sin tutelas del ejército

Ni Morsi ni el ejército representan las aspiraciones a la libertad y la justicia social

Comunicado de Izquierda Anticapitalista

Las enormes movilizaciones en Egipto que precedieron la caída de Morsi han mostrado el creciente rechazo social a su proyecto neoliberal reaccionario y cada vez más autoritario. Los Hermanos Musulmanes no estuvieron en el origen de la revolución egipcia, pero tras la caída de Mubarak se convirtieron en la principal fuerza política del país al ser la única organización opositora a Mubarak con una fuerte implantación y arraigo social. Su labor de gobierno ha dejado claro que su proyecto político está lejos de las aspiraciones populares que derribaron al dictador en 2011. 

Desde las protestas contra Mubarak en enero de 2011, el Ejército -la institución económica y política más importante del país- ha tenido como única intención asegurar una “transición ordenada”, así como encauzar las aspiraciones populares hacia sendas inofensivas para las estructuras de poder. Por ello, estableció una entente inicial con los Hermanos Musulmanes con el fin de hacer transitar el proceso revolucionario por el camino de la moderación sin cambios económicos estructurales. Es ahora, en medio de la constatación de la incapacidad de los Hermanos Musulmanes de garantizar la estabilidad del país, cuando el Ejército ha roto su alianza con Morsi.

La movilización popular desencadenada contra él muestra, por tanto, la firme determinación del pueblo egipcio de profundizar las aspiraciones de libertad y de justicia social que llevaron a la caída de Mubarak en febrero de 2011. Pero el desenlace de esta intensa movilización, con la toma del control por parte del Ejército mediante un golpe de Estado, pone de manifiesto también las enormes debilidades del proceso revolucionario. En particular, subraya la ausencia de un polo político favorable a la justicia social y a la profundización de la revolución. Es la ausencia de una alternativa política ligada a la movilización popular lo que ha permitido que el Ejército y sus aliados hayan podido tomar la iniciativa para intentar encauzar el escenario post-Morsi hacia sus intereses.

domingo, 7 de julio de 2013

Egipto: cómo evitar decir "golpe de estado". Palestina siempre pierde

Derrocamiento del gobierno islamista, preocupación por la decisión del Ejército, destitución del presidente son los términos empleados por el gobierno de Washington para referirse al Golpe de Estado en Egipto. 

Marta Haserrea, de IA

Y es que después de cuatro días de conversaciones con el Ministro de Defensa Abdel Fatah Al-Sisi, como ellos mismos han reconocido, el término golpe de estado es algo muy feo para usarlo entre socios.

Se puede decir de muchas otras maneras, pero cada una de ellas es la salvaguarda de la continuidad de los 1.300 millones de dólares que el gobierno estadounidense entrega cada año al ejército egipcio.

Por un lado, es dinero para impulsar la industria armamentística estadounidense pero por otro, también es consecuencia del plan de paz cerrado en 1979 entre Israel y Egipto. Cambiar el término para referirse a los hechos es una argucia relativamente sencilla, sobre todo cuando el anuncio de la noticia es recibido con desesperado júbilo por un pueblo estrangulado por la necesidad, la esperanza y la decepción continua.

sábado, 6 de julio de 2013

“Desconfiad del ejército”: ¿y si dejáramos de tomar a los egipcios por imbéciles?

Desde ayer por la noche la fórmula es repetida sin cesar en numerosos medios y en las redes sociales: “el ejército egipcio ha derrocado a Mohammad Morsi”. Esta afirmación parece a primera vista intachable, al menos si uno se concentra en los acontecimientos del 3 de julio por la noche y en su dimensión estrictamente institucional.

Julien Salingue, en Resister al air du temp. 4 de julio. Traducción: Faustino Eguberri en Anticapitalistas

A quienes afirman que los recientes acontecimientos se resumen en un golpe de estado del ejército, otros responden que asistimos a una nueva etapa de la revolución egipcia. Si se examina, la realidad se sitúa a medio camino entre esas dos posiciones.

¿Golpe de estado versus revolución?

En efecto, si bien la destitución del presidente egipcio ha sido formalmente organizada (y anunciada) por el ejército, y no por estructuras autónomas salidas del movimiento de revuelta que agita Egipto desde hace 30 meses, ésta no se habría producido jamás sin las manifestaciones históricas del 30 de junio y de los días siguientes. Mohammad Morsi se ha visto obligado a irse porque los egipcios se han movilizado por millones, no porque el ejército egipcio hubiera decidido repentinamente derrocarle. La focalización sobre el aspecto institucional de los acontecimientos conduce a numerosos observadores a ocultar el papel motor de la movilización popular en la caída del presidente egipcio.

viernes, 5 de julio de 2013

Las contradicciones de un golpe de Estado "democrático"

- El Ejército egipcio, con un historial de represión en 2011, vuelve a tener la llave del poder en Egipto.
- El jefe de las Fuerzas Armadas, ejecutor del golpe contra Morsi, justificó en 2011 los exámenes de virginidad a mujeres manifestantes.
- La detención de los líderes de los Hermanos Musulmanes y el cierre de sus medios afines hace sonar la alarma entre organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Olga Rodríguez || Eldiario.es . Foto: El Ejército egipcio, desplegado en el barrio cairota de Nasr City (Efe)

El Ejército.

1.- El Ejército egipcio secuestró la revuelta de 2011 tras la caída del dictador Hosni Mubarak, y así lo denunciaron diversos movimientos que habían impulsado las protestas contra el régimen. 

Durante su mandato en 2011, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (SCAF) amparó la tortura, la persecución de manifestantes y los juicios militares contra civiles.

2.- El actual jefe del Ejército e impulsor del golpe contra Morsi, Abdel Fatah Al Sisi, fue integrante del SCAF. En 2011 justificó los "exámenes de virginidad" practicados por militares a mujeres manifestantes. En esos exámenes se inspeccionaba la vagina de las jóvenes sin su consentimiento. Al Sisi dijo que se realizaban "para proteger a las chicas de violaciones, y a los soldados de las acusaciones de violación”.

¿Adónde va Egipto?

La emblemática plaza Tahrir en El Cairo ha vuelto a ser el corazón de la protesta social en Egipto. Y un grito unánime exigiendo la renuncia del presidente Mohamed Mursi se ha impuesto. Pero la toma del poder por parte de los militares, tras cuatro días de masivas protestas en todo el país, abre una serie de interrogantes sobre el futuro de la revolución. Muchos son los que se preguntan, ¿adónde va Egipto?

Esther Vivas, en Público

El ascenso de los Hermanos Musulmanes al poder fue tan rápido como ha sido su caída. Las aspiraciones de cambio que muchos depositaron en ellos, se han visto truncadas tras un año de Gobierno. La situación no solo no ha mejorado desde entonces sino que ha ido a peor. La continuidad en la política social y económica, en relación al antiguo régimen, ha sido la tónica dominante. El arraigo social y la fuerte estructura organizativa permitieron a los Hermanos Musulmanes erigirse como la fuerza electoral dominante, pero quienes vieron en ellos y en Mohamed Mursi una alternativa, hoy los señalan como responsables de la situación de crisis.

Asimismo, su prepotencia en el poder ha agudizado el malestar social. La nueva Constitución fue aprobada de manera unilateral en el parlamento por los Hermanos Musulmanes. Y Mohamed Mursi se auto-otorgó total inmunidad como presidente. El retroceso en libertades individuales y colectivas, especialmente de las mujeres, y la persecución de periodistas críticos con el Gobierno y la Hermandad no han hecho sino añadir más leña al fuego.

lunes, 1 de julio de 2013

La manifestación más grande de la historia de la humanidad: un mensaje al mundo

Ayer 30 de junio, en casi todas las ciudades de Egipto, grandes o pequeñas, pudo haber entre 14 millones de manifestantes anti Mursi, según la agencia Reuters, que cita fuentes militares, y 33 millones según CNN o la BBC. En ambos casos, había más que en los 18 días sumados de la revolución de enero de 2011, que hizo caer a Mubarak. Es la manifestación más grande de la historia de Egipto y probablemente incluso de la historia de la humanidad.

Jacques Chastaing (fuente: NPA). Trad. del francés: D.Gil

Manifestaciones festivas

Las manifestaciones, verdaderos ríos humanos, no han conocido casi violencias. Según el Ministerio de Salud ha habido cinco muertos y 613 heridos (a menudo tras una provocación de los Hermanos Musulmanes), lo que es lamentable, pero escaso en relación con la considerable cantidad de personas que ha salido a la calle. Las manifestaciones han estado marcadas sobre todo por un inmenso ambiente festivo. La gente, sintiéndose simplemente feliz de verse tan numerosa, cantaba, reía, lanzaba fuegos artificiales. Para muchos, a pesar de los dos años y medio de luchas y protestas, era su primera manifestación. Llegaron familias enteras, niños y padres, incluso se han podido ver pueblos vaciarse casi por completo para ir a unirse, a pie, a las manifestaciones de las ciudades más cercanas.

Clamor en Egipto contra Mursi: el ejército al acecho


Pan, libertad y justicia social fueron los grandes emblemas de las reivindicaciones populares de la Revolución egipcia que a principios del 2011 tumbaron, después de tres semanas de lucha en las calles al hasta entonces intocable Mubarak. Los Hermanos Musulmanes, grandes beneficiados de unas precipitadas elecciones, accedieron al poder con Mursi a la cabeza del Partido Igualdad y Justicia. En sólo dos años Mursi apartó al mariscal Tantaui de la jefatura del ejército y aplicó una política neoliberal sin dar salida a las reivindicaciones que sacudieron la plaza Tahrir por semanas; la reacción popular no se ha hecho esperar. Se preveían grandes concentraciones y manifestaciones en contra de los islamistas y sobre todo encaminadas a pedir la renuncia de Mursi. 

Hoy, el escenario es incierto. Millones de egipcios se encuentran en las calles reclamando la caída del gobierno, en unas expresiones de rechazo que aúnan a opositores, miembros del antiguo régimen, los revolucionarios de Tahrir y miembros de la antigua casta del ejercito. No debemos olvidar, y es lo que señala Alain Gresh, especialista sobre mundo árabe y colaborador habitual en Le Monde Diplomatique, que la casta militar de Egipto, con sus enormes intereses económicos, más otras camarillas ligadas al poder ilimitado de la familia Mubarak, están al acecho esperando el  momento de una indeseable involución en lo que significaría una toma del poder por parte del ejército, dependiente de los capitales imperialistas y del Golfo. Todo ello acompañado de la normalización lisa y llana de relaciones con el régimen sionista para regocijo de los EE. UU. y de Europa. [N. de Izquierda Anticapitalista.]

¿Hacia una intervención armada en Egipto?

Alain Gresh, en Le Monde Diplomatique
(trad. del francés por Susana Merino)

Mientras se aproxima el 30 de junio, aniversario de la asunción presidencial de Mohammed Mursi, el primer civil democráticamente elegido como Jefe de Estado egipcio, recrudecen los presagios de enfrentamientos. Algunos anuncian desenlaces sangrientos en las manifestaciones previstas por la oposición con el objeto de pedir la renuncia de Mursi en el día del aniversario. Circulan los más locos rumores, las armas también.