Agnese Marra, en Público.es
Tras la sorpresa de la primera vuelta electoral, Brasil intenta descifrar las tendencias ideológicas de un nuevo Congreso que ha renovado un 47% de la Cámara de los Diputados y que ha incorporado 6 nuevos partidos, sumando un total de 28. A principios de la semana el DIAP (Departamento Intersindical de Asesoría Parlamentar) denunciaba el conservadurismo que apuntaban los primeros datos: "Este Congreso es seguramente el más conservador desde el fin de la dictadura", aseguraba su director, Antônio Augusto Queiroz.
El PT está entre los tres partidos que ha perdido más votos en esta elección
Los asientos que pertenecían a representantes sindicales han disminuido casi un 50%, de 83 a 46 asientos. El número de diputados asociados a movimientos sociales también se ha reducido a la mitad, mientras que los vinculados a la Policía y a las Fuerzas Armadas, conocidos como la "Bancada da bala" (lobby de la industria armamentística) han aumentado un 30%, según datos del DIAP. Lo mismo ha sucedido con los representantes de la "Bancada Evangélica" que ha incrementado en un 14% su espacio en el Congreso. Considerada una de las alas más conservadoras, en diversas ocasiones han descrito a los homosexuales como "enfermos", y tienen entre sus principales preocupaciones convertir el aborto en crimen hediondo.









