[La fundación Rosa Luxemburgo de Alemania ha publicado un estudio sobre el “Milagro del empleo alemán” realizado por el profesor de la Universidad de Jena, Klaus Dörre, del que Terrains de Luttes va a publicar un extracto en 2 partes. Esta que presentamos hoy es la primera de ellas.]
Comencemos por citar las características de lo que se denomina el "modelo alemán". ¿Qué se esconde tras esta etiqueta?, ¿cómo ha evolucionado esta variante de capitalismo desde inicios de los años 1990? y, en fin, ¿en qué medida se puede seguir hablando hoy de un "modelo alemán"?
El viejo capitalismo social
Inicialmente, el término "modelo alemán" designaba un sistema social capitalista que había logrado conciliar la búsqueda del beneficio de la economía privada y el interés colectivo de la gente asalariada y sus familias en torno a la Seguridad Social y el bienestar. Durante el período de prosperidad del capitalismo renano, del capitalismo cooperativo o -como nosotros le denominamos aquí- del capitalismo social, se lograron y preservaron compromisos sociales basados en sólidas redes institucionales, organismos y actores.
En Alemania del Oeste, este modelo comprendía: