domingo, 8 de marzo de 2015

Hace 50 años Malcolm X moría asesinado

El 21 de febrero de 1965, un comando de 5 personas entraba en el local en el que Malcolm X daba una conferencia y abría fuego causándole la muerte. El presunto jefe del comando estaba ligado a la NOI (Nation of Islam), organización política y religiosa con la que Malcolm había roto varios meses antes. El papel exacto de la CIA en esta ejecución no ha sido, como ocurre a menudo, jamás elucidado…

Dossier recogido de    Anticapitalistes.net

Olivier Besancenot.  19/02/2015 en NPATraducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Hoy, de Malcolm X subsiste esencialmente un nombre que todo el mundo sabe que es incompatible con la opresión. Este revolucionario negro americano solo vivió cuarenta años, pero su vida contiene muchas vidas, todas ellas muy agitadas. Su constante evolución política se aceleró el último año de su existencia y fue segada, en pleno impulso, por sus asesinos. Privando a la protesta negra de uno de sus líderes más radicales y respetados, los asesinos arrancaron una dura espina del pie de las clases poseedoras y privaron a las clases explotadas, negras o blancas, de perspectivas de unidad.

De la cárcel al compromiso religioso

Hijo de un pastor baptista asesinado, una de las numerosas víctimas del clima racista, Malcolm vivió una vida agitada desde los seis años. Arrastrado por los remolinos de ese terrible período de la historia de los Estados Unidos, intentará sobrevivir. A los 9 años, Malcolm Little roba y le encierran en una residencia. A los 13 años, la asistencia pública le confía a una familia. Un año más tarde está en el reformatorio, esta vez en Michigan, después de que su madre fuera encerrada en un hospital psiquiátrico del que solo saldrá 24 años más tarde. Inscrito en el instituto, piensa hacerse abogado, hasta el día en que un profesor le replica que “un negro no podrá ejercer más que un oficio manual”… A los 16 años, Malcolm parte finalmente para Boston y sobrevive con varios pequeños trabajos y trapicheos de todo tipo: robo, droga, juegos, prostitución… Detenido por robo con allanamiento de morada, es condenado a 10 años de cárcel. Su vida se vio de nuevo sacudida.

En la cárcel, se suma a las filas de la NOI (Nation of Islam), los “black muslims”, partidarios de un separatismo negro basado en el islam. Abandonando su “nombre de esclavo”, Little se convirtió en X. Se implica activamente y, una vez liberado, toma rápidamente responsabilidades, se convierte en el pastor de la mezquita de Detroit, luego de la de Harlem… Malcolm impresiona por su carisma y su talento como orador: sus reuniones están a tope, sus manifestaciones son éxitos, sus artículos en la prensa circulan y atraviesan las fronteras.

Nuevas convicciones

Aprovecha su primera peregrinación a La Meca para viajar y tejer lazos con todos los líderes de los países que luchan por su liberación nacional: se reúne con el egipcio Nasser, el cubano Castro, el argelino Ahmed Ben Bella y el congoleño Patrice Lumumba. Y cuanto más crece como militante, más se distancia su movimiento de él.

Su popularidad molesta y adquiere nuevas convicciones: la de la unidad de los oprimidos y oprimidas con tal de que sea respetuosa con las identidades que quieren afirmarse como tales. Para él lo particular se vuelve entonces compatible con lo universal, abriéndose así a la extensión de la diversidad cultural de la peregrinación en la que participa. Precisamente debido a esta implicación religiosa rompe progresivamente con la idea de separatismo racial. Algo que sigue molestando, 50 años más tarde, a los islamofobos de todo tipo a los que les gusta escucharse eructar acerca de que el islam lleva dentro de sí el gen del comunitarismo…

La evolución política de Malcolm tiene un precio: en marzo de 1964, hace pública su “declaración de independencia” y funda una nueva organización: la “organización para la unidad afro-americana”. Es su tercera vía.

“Mostradme un capitalista y os mostraré el buitre”

Malcolm quiere actuar con todos y todas las que, independientemente de su raza, aspiran a derrocar el sistema capitalista que oprime a los negros. Rechaza también el sectarismo pasado y propone la unidad del movimiento negro. Tiene lugar un acercamiento a Martin Luther King, quien está obligado a admitir que el movimiento por los derechos civiles, fundado en la no violencia y la estrategia de integración racial, tiene límites. Pues, a pesar de las significativas victorias, los atentados racistas y las humillaciones continúan. La CIA coloca entonces la “revolución negra” de Malcolm en su punto de mira… hasta ese febrero de 1965.

Más allá de su recorrido, la vida de Malcolm ilustra la epopeya de millones de personas que han resistido el racismo, la mentira de una sociedad capitalista americana, cuyo auge económico está basado, en buena parte, en el genocidio que significó la esclavitud. Para hacerse respetar lucharán militantes, boxeadores, cantantes y atletas, desafiando las injurias, las humillaciones, las amenazas o los asesinatos.

Como hizo Tommi Smith cuando levantó su guante negro en lo más alto del podio en los Juegos Olímpicos de 1968 recordando, con el himno americano de fondo, que la lucha continuaba. Mohamed Ali gritaba lo mismo antes y después de cada combate. Y Mumia Abu-Jamal, miembro de los Black Panthers, condenado a muerte en 1982, que sigue pudriéndose en las cárceles de los Estados Unidos…


Ellos te atacan a ti


Yo soy un negro del campo


Pronunciado el 3 de abril de 1964, en una reunion de la instancia local de Cleveland, Ohio, del Congreso por la Igualdad Racial (Congress for Racial Equality, CORE) realizada en la iglesia Cory Methodist Church.

Malcolm X

Señor moderador, hermano Lomax [1], hermanos y hermanas, amigos y enemigos -porque sencillamente no puedo creer que aquí todos sean amigos y no quiero omitir a nadie-. Esta noche el tema es, a mi entender, “La revuelta negra y ¿Qué rumbo tomamos de aquí en adelante?” o “Qué hacer?” A mi humilde manera de entenderlo las alternativas son o el voto o la bala.

Antes de tratar de explicar lo que quiere decir eso del voto o la bala, quisiera aclarar algo con respecto a mí mismo. Todavía soy musulmán, mi religión sigue siendo el Islam. Esa es mi creencia personal. Igual que Adam Claytom Powell es un pastor cristiano; y que el doctor Martin Luther King es un pastor cristiano en Atlanta, Georgia; bueno, pues yo también soy pastor, no pastor cristiano, sino pastor musulmán, y creo en la acción de todos los frentes y por todos los medios que sean necesarios.

Pero aunque sigo siendo musulmán no vine aquí esta noche para hablar sobre mi religión. No vine para discutir ni polemizar sobre ninguna de las cosas sobre las que diferimos, porque ya es hora de superar nuestras diferencias y darnos cuenta de que es mejor para nosotros ver primero que tenemos el mismo problema, un problema común que te hace vivir en un infierno lo mismo si eres bautista que si eres metodista o musulmán o nacionalista.

Ahora bien, que hablemos así no quiere decir que estamos en contra del blanco, pero sí quiere decir que estamos en contra de la explotación, que estamos en contra de la degradación, que estamos en contra de la opresión. Y si el blanco no quiere que seamos antiblancos, que deje de oprimirnos y de explotarnos y degradarnos...

No soy político, ni siquiera soy estudioso de la política; en realidad no soy estudioso de nada. No soy demócrata, no soy republicano y ni siquiera me considero norteamericano. Si tú y yo fuéramos norteamericanos no habría problema. Esos europeos que acaban de bajarse del barco ya son norteamericanos; los polacos ya son norteamericanos; los refugiados italianos ya son norteamericanos. Todo el que venga de Europa, todo el que tenga ojos azules, ya es norteamericano. Y con todo el tiempo que llevamos aquí, tú y yo todavía no somos norteamericanos.

No, yo no soy norteamericano, soy uno de los 22 millones de negros víctimas del norteamericanismo. Uno de los 22 millones de negros que son víctimas de la democracia, que no es más que hipocresía en mascarada... yo hablo como víctima de este sistema norteamericano y veo a Estados Unidos con los ojos de la víctima. No veo ningún sueño norteamericano; veo una pesadilla norteamericana.

Fue el voto del negro el que instaló a la nueva administración en Washington. Tu voto necio, tu voto ignorante, tu voto malgastado fue el que instaló en Washington una administración que ha promulgado toda clase de leyes inimaginables, dejándote el último, y que encima de todo obstruye (la aprobación de la ley de derechos civiles). Y tus líderes y los míos tienen la osadía de andar aplaudiendo por ahí y hablando de cuanto estamos progresando, y hablando de qué buen presidente tenemos...

De manera que ya es hora de despertar en 1964. Y cuando los veas salir con esa clase de conspiraciones, hazles saber que tienes los ojos abiertos. Y hazles saber que hay otra cosa que también está abierta... Y si no... deberías regresar a la plantación algodonera, deberías volver a esconderte en el callejón. Ellos reciben todos los votos de los negros y, después de recibirlos, el negro no recibe nada a cambio. Lo único que hicieron al llegar a Washington fue darles buenos empleos a unos cuantos negros importantes. Esos negros importantes no necesitan buenos empleos, ya tenían trabajo. Eso es un camuflaje, es un truco, es una traición, un teatro.

El Tío Sam tiene las manos empapadas en sangre, empapadas en la sangre de los negros de este país. Es el hipócrita número uno de este mundo...

Entonces digo que al predicar el nacionalismo negro no nos proponemos hacer que el negro revalorice al blanco -ya tú lo conoces-, sino que el negro se revalorice a sí mismo. No hagas cambiar de ideas al blanco; no es posible hacer que cambie de ideas, y todo ese asunto de apelar a la conciencia moral de Estados Unidos... La conciencia de Estados Unidos está en quiebra. Hace mucho, mucho tiempo que perdió toda conciencia. El tío Sam no tiene conciencia. Ellos no saben lo que es moral. No trataron de eliminar el mal porque sea un mal ni porque sea ilegal ni tampoco porque sea inmoral; lo eliminaron solamente cuando amenaza su existencia. De manera que estás perdiendo el tiempo si apelas a la conciencia de un hombre que está en bancarrota moral como el Tío Sam.

[1] Louis E. Lomax (1922-1970), precedió a Malcolm X en hablar esa noche. Lomax era un periodista y autor negro, y luego fue el primer periodista de televisión en los Estados Unidos.


Pronunciado el 10 de noviembre de 1963 en una reunión de la Conferencia Norteña de Líderes de Base Negros (Northern Negro Grass Roots Leadership Conference) en la iglesia King Solomon Baptist Church en Detroit.

Malcolm X

...Queremos hablar clara y directamente en un lenguaje que todo el mundo pueda entender con facilidad. Todos hemos estado de acuerdo esta noche en que Estados Unidos tiene un problema muy serio. El problema que tiene Estados Unidos somos nosotros. Nosotros somos su problema. ...

Así es, somos gente negra, los llamados negros; ciudadanos de segunda, ex-esclavos, Tú no eres más que un esclavo, no te gusta que te lo digan. Pero ¿qué otra cosa eres?, eres un ex-esclavo. No llegaste en el buque Mayflower, llegaste en un barco de esclavos. Encadenado como un caballo o una vaca o una gallina. Y los que llegaron en el Mayflower son los que te trajeron aquí. Te trajeron los llamados peregrinos o padres fundadores de la patria. Ellos fueron los que te trajeron.

... Para entenderlo tienes que recordar lo que este joven hermano decía sobre el negro doméstico y el negro del campo en los tiempos de la esclavitud. Había dos clases de esclavos: el negro doméstico y el negro del campo. Los negros domésticos vivían en la casa del amo, vestían bastante bien, comían bien porque comían de su comida. las sobras que él dejaba. Vivían en el sótano o en el desván, pero vivían cerca del amo y querían al amo más de lo que el amo se quería a sí mismo. Daban la vida por salvar la casa del amo, y más prestos que el propio amo. Si el amo decía. “Buena casa la nuestra“, el negro doméstico decía: “Sí, buena casa la nuestra”. Cada vez que el amo decía “nosotros“, él decía “nosotros“. Así puedes identificar al negro doméstico.

Si la casa del amo se incendiaba, el negro doméstico luchaba con más denuedo que el propio amo por apagar el fuego. Si el amo se enfermaba, el negro doméstico le decía: “¿Qué pasa, amo? ¿Estamos enfermos?” ¡Estamos enfermos! Se identificaba con el amo más de lo que el propio amo se identificaba consigo mismo. Y si tú le decías al negro doméstico: “Vamos a escaparnos“, el negro doméstico te miraba y te decía: “Hombre, estás loco, ¿qué es eso de separarnos (del blanco)?, ¿dónde hay mejor casa que ésta?, dónde voy a encontrar mejor ropa que ésta?, ¿dónde puedo comer mejor comida que ésta?” Ese era el negro doméstico.

En aquellos tiempos lo llamaban “nigger [1] doméstico”. Y así los llamamos ahora, porque todavía tenemos unos cuantos niggers domésticos por ahí.
Este negro doméstico moderno quiere a su amo. Quiere vivir cerca de él. Está dispuesto a pagar tres veces el precio verdadero de una casa con tal de vivir cerca de su amo. Para luego alardear. “Yo soy el único negro aquí. Soy el único en mi trabajo. Soy el único en esta escuela“, ¡No eres más que un negro doméstico! Y si viene alguien ahora mismo y te dice. “Vamos a separarnos“, le dices lo mismo que decía el negro doméstico en la plantación: “¿Qué es eso de separarnos?, ¿De Estados Unidos, de este hombre blanco tan bueno?, ¿dónde vas a conseguir mejor trabajo que el de aquí?” Eso es lo que dices, ¿ no es cierto? “No dejé nada en África“, eso es lo que dices. ¡Sí, dejaste los sesos en África, hombre!

En esa misma plantación estaba el negro que laboraba los campos. Los negros del campo. Ellos eran las masas. Siempre había más negros en los campos que en la casa. El negro del campo vivía en un infierno, comía sobras. En la casa del amo se comía carne de puerco de la buena. Al negro del campo no le tocaba más que lo que sobraba de los intestinos del puerco. Hoy en día eso se llama “menudillos“. En aquellos tiempos lo llamaban por su nombre: ‘tripas’. Eso es lo que eres: ‘come tripas’. Y algunos de ustedes todavía son come tripas.

Al negro del campo lo apaleaban desde la mañana hasta la noche; vivía en una choza, en una casucha, usaba ropa vieja de desecho. Odiaba al amo. Digo que odiaba al amo. Era inteligente. El negro doméstico quería al amo. Pero aquél negro del campo, recuerden que era la mayoría, y odiaba al amo. Si ibas con el negro del campo y le decías:
Vamos a escaparnos, vámonos de aquí”, el no preguntaba: “A dónde vamos?” sólo decía:
Cualquier lugar es mejor que este”. Actualmente tenemos negros del campo en Estados Unidos. Yo soy un negro del campo. Las masas son negros del campo. ...

Igual que el amo de aquellos tiempos usaba a Tom -al negro doméstico- para mantener a raya a los negros del campo, el mismo viejo amo tiene hoy a negros que son mas que tíos Tom modernos, tíos Tom del Siglo XX, para mantenernos a raya a tí y a mí, para tenernos controlados, mantenernos pasivos, pacíficos, no violentos. ...

[1] Término racista, despectivo de negro.


Pronunciado el 12 de marzo de 1964, en Nueva York, al anunciar la creación de su nueva agrupación, Muslim Mosque, Inc., y cuatro días después de haberse separado de la agrupación Nación del Islam, líderada por Elijah Muhammad.

Malcolm X

... Soy y siempre seré musulmán. Mi religión es el Islam. Todavía creo que el análisis hecho por el señor Muhammad sobre el problema es el más realista, y que su solución es la mejor. Esto significa que yo también creo que la mejor solución es la separación total, que nuestro pueblo regrese a casa, a nuestra propia patria africana.

Pero nuestro retorno a África es un programa a largo plazo, y mientras no se realice, 22 millones de nuestra gente -que aún se encuentran aquí en Estados Unidos- necesitan mejor comida, ropa, vivienda, educación y empleos ahora mismo. ...

Divergencias internas en el seno de la Nación del Islam me obligaron a separarme. No lo hice voluntariamente. Pero ya que ha sucedido, pretendo sacarle el mayor provecho posible. Ahora que tengo más independencia de acción, me propongo emplear un método de trabajo más flexible y trabajar con otra gente para hallarle una solución a este problema.

No pretendo ser un hombre divino, pero creo en la orientación divina, en el poder divino y en el cumplimiento de la profecía divina. No soy un hombre instruido, ni soy un especialista en ningún campo en particular, pero son sincero, y mi sinceridad es mi credencial.

... Voy a organizar y dirigir una nueva mezquita en la ciudad de Nueva York, conocida como la Mezquita Musulmana, Inc. Esto nos da una base religiosa y la fuerza espiritual necesaria para librar a nuestro pueblo de los vicios que destruyen la moral de nuestra comunidad.

... Mucha de nuestra gente no es religiosa, de manera que la Mezquita Musulmana, Inc., estará organizada de tal modo que pueda abarcar la participación activa de todos los negros en nuestros programas políticos, económicos y sociales, independientemente de sus creencias religiosas o no religiosas.

... No puede haber unidad entre negros y blancos hasta que no haya primero unidad entre los negros. No puede haber solidaridad entre los trabajadores hasta que no haya primero solidaridad racial. No podemos pensar en unirnos a otra gente hasta que primero no nos hayamos unido nosotros mismos. No podemos ni pensar en ser aceptables para los demás hasta que primero no hayamos demostrado que somos aceptables para nosotros mismos. Uno no puede unir plátanos con hojas sueltas.

... Debemos ser pacíficos y respetar la ley, pero ha llegado la hora de que el negro norteamericano luche en defensa propia siempre y donde quiera que sea atacado injusta e ilegalmente.

Si el gobierno considera que hago mal en decir esto, entonces tiene que empezar a desempeñar sus propias responsabilidades.


Malcolm X (nacido como Malcolm Little; 19 de mayo de 1925 - 21 de febrero de 1965), también conocido como El-Hajj Malik El-Shabazz, fue un orador, ministro religioso y activista estadounidense. Fue un valiente defensor de los derechos de los afroestadounidenses, un hombre que acusó a los estadounidenses blancos en las más duras condiciones de sus crímenes contra sus compatriotas negros. En cambio, sus detractores lo acusaron de predicar el racismo y la violencia. Ha sido descrito como uno de los mayores y más influyentes afroestadounidenses en la historia.

Malcolm X nació en Omaha (Nebraska). A los 14 años, su padre murió y su madre ingresó en un hospital psiquiátrico a causa de la locura que le produjo el hecho de que le quitaran la custodia de sus hijos. Después de vivir en una serie de casas de acogida, Malcolm X se involucró en el hampa en Boston y Nueva York, y en 1945 fue condenado de ocho a diez años de prisión.

Ingreso a la Nación del Islam

En la cárcel, Malcolm X, influenciado por sus hermanos, se convirtió en miembro de la Nación del Islam.

En 1952, tras dejar la prisión, Malcolm visitó al lider de la Nacion del Islam, Elijah Muhammad, en Chicago (Illinois). Entonces, como muchos miembros de la Nación del Islam, cambió su apellido a "X". Explicó su nombre diciendo: "la ’X’ musulmana simboliza el verdadero apellido africano que él nunca podría conocer. Para mí, mi ’X’ reemplaza el nombre de amo blanco de Little que algún diablo de ojos azules llamado Little impuso a mis antepasados paternos".

En junio de 1953, Malcolm X fue nombrado asistente del ministro del Templo Número Uno de la Nación del Islam en Detroit. A finales de año, fundó el Templo Número Once en Boston y en marzo de 1954, amplió el Templo Número Doce en Filadelfia (Pensilvania). Dos meses más tarde fue elegido para dirigir el Templo Número Siete en Harlem y rápidamente amplió sus afiliados.

La Nación del Islam creía que la gente negra era superior a la gente blanca, y que la desaparición de la raza blanca era inminente. Cuando fue interrogado acerca de sus declaraciones de que los blancos eran diablos, Malcolm X dijo que "la historia demuestra que el hombre blanco es un diablo". Enumeró algunas de las razones históricas que, a su juicio, apoyaban su argumento: "Cualquiera que viole, y saquee, y esclavice, y robe, y lance bombas en pueblos... cualquiera que haga estas cosas no es más que un diablo".

Cuando ministro de la Nación del Islam, Malcolm X dijo que el islam era la "verdadera religión de la humanidad negra", y que el cristianismo era "la religión del hombre blanco" que había sido impuesta a los afroamericanos por sus amos. Dijo que la Nación del Islam seguía al Islam de la misma manera que se practica en todo el mundo, pero las enseñanzas de la Nación variaban de las de los otros musulmanes, debido a que estaban adaptadas a la "únicamente lamentable" condición de gente negra en América. Él enseñó que Wallace Fard Muhammad, el fundador de la Nación, era Alá, y que Elijah Muhammad era su Mensajero o profeta.

Si bien el movimiento por los derechos civiles luchaba contra la segregación racial, Malcolm X estaba a favor de la completa separación de los afroamericanos de los blancos. La Nación del Islam propuso la creación de un país para las personas negras en el sur de Estados Unidos como una medida provisional hasta que los afroamericanos pudieran regresar a África.

El FBI abrió un archivo a Malcolm X en marzo de 1953 tras haberse declarado a sí mismo como un comunista. Pronto el FBI centró sus preocupaciones sobre la posible asociación del rápido ascenso de Malcolm en la Nación del Islam con el Partido Comunista.

Tras una emisión de televisión en la ciudad de Nueva York acerca de la Nación del Islam en 1959, El Odio Que Produce El Odio, Malcolm X se dio a conocer a un público mucho más amplio. Los representantes de los medios de comunicación impresos, la radio y la televisión frecuentemente pedían su opinión sobre cuestiones y asuntos. También fue tratado como un portavoz por periodistas de otros países.

Reunión con Fidel Castro

En septiembre de 1960, Fidel Castro llegó a Nueva York para asistir a la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En vez de hospedarse en un hotel exclusivo y de alta categoría, se hospedó en el económico Hotel Theresa en Harlem. Malcolm fue un miembro prominente de un comité de Harlem encargado de dar la bienvenida a Castro y a otros líderes del mundo que se encontraban con él.66 Castro estaba tan impresionado por Malcolm X que solicitó una reunión privada con él.

Durante la reunión de la Asamblea General, Malcolm X también fue invitado a muchas funciones oficiales de la embajada patrocinadas por las naciones africanas, donde se reunió con muchos jefes de Estado y otros dirigentes, incluidos Gamal Abdel Nasser de Egipto, Ahmed Sékou Touré de Guinea y Kenneth Kaunda del Congreso Nacional Africano de Zambia.

Ruptura con Elijah Muhammad y la Nación del Islam

El 1 de diciembre de 1963, cuando fue preguntado acerca del asesinato del Presidente John F. Kennedy, Malcolm dijo que fue un caso de "los pollos que vuelven a casa a dormir". Además agregó que "cuando los pollos regresan a casa a dormir no me siento triste, siempre me alegro". Describió el asesinato de Patrice Lumumba, el del activista de los derechos civiles Medgar Evers, y el atentado de la Iglesia Bautista de la Calle 16ª en Birmingham (Alabama), como algunos de los pollos que habían llegado a casa a dormir.

Los comentarios de Malcolm X provocaron una protesta pública generalizada. La Nación del Islam, que había emitido un mensaje de condolencia a la familia Kennedy y ordenó a sus ministros no hacer comentarios sobre el asesinato, censuró públicamente a Malcolm X. Aunque Malcolm X mantuvo su puesto y rango de ministro, se le prohibió hablar en público durante 90 días.
El 8 de marzo de 1964, Malcolm X anunció públicamente su ruptura con la Nación del Islam. Dijo que aún era musulmán, pero que la Nación había llegado "lo más lejos posible", debido a sus rígidas enseñanzas religiosas. Malcolm X anunció que iba a organizar una organización nacionalista negra que intentara "aumentar la conciencia política" de los afroamericanos. También expresó su deseo de trabajar con otros líderes de derechos civiles y dijo que Elijah Muhammad le había impedido hacerlo en el pasado.

Cambios en su pensamiento

Poco despues varios musulmanes sunitas alentaron a Malcolm X a aprender sobre el Islam. Pronto se convirtió al sunismo, y decidió hacer su peregrinación a La Meca. Sus experiencias en ese viaje contradijeron radicalmente las enseñanzas de separación racial, y otras creencias, desposadas dentro de la Nación del Islam, e impactaron grandemente sobre el pensamiento y la persona de Malcolm X.

Antes de abandonar la Nación del Islam en 1964, Malcolm X enseñó sus creencias en sus discursos. Éstos solían contener la frase "El Honorable Elijah Muhammad nos enseña que...". Es prácticamente imposible discernir si las creencias de Malcolm X divergieron de las enseñanzas de la Nación del Islam. En una ocasión Malcolm X se comparó a él mismo con un muñeco de ventrílocuo que sólo podía decir lo que Elijah Muhammad le había dicho.
Después de que abandonara la Nación del Islam, Malcolm X comenzó a articular sus propias opiniones. Durante el último año de su vida, su filosofía fue flexible, y es difícil de categorizar sus opiniones sobre algunos temas. Algunos de los temas a los que Malcolm X volvió con frecuencia en sus discursos demostraron una relativa consistencia de pensamientos.

Malcolm X siguió opinando que los afroamericanos tenían derecho de defenderse de los agresores, argumentando que si el gobierno no quería o no podía proteger a las personas negras, debían protegerse a sí mismos "por cualquier medio necesario". También continuó rechazando la no violencia como el único medio para garantizar la igualdad, declarando que él y los demás miembros de la Organización de la Unidad Afroamericana estaban decididos a ganar la libertad, la justicia y la igualdad "por cualquier medio necesario".

Malcolm X hizo hincapié en la perspectiva global que había adquirido de sus viajes internacionales. Enfatizó en la "conexión directa" entre la lucha nacional de los afroamericanos por la igualdad de derechos con las luchas de liberación de las naciones del Tercer Mundo. Dijo que los afroamericanos tenían razón cuando pensaban en sí mismos como una minoría; en un contexto mundial, las personas negras eran una mayoría, no una minoría.

A pesar de que ya no pedía la separación de los negros de los blancos, Malcolm X siguió abogando por el nacionalismo negro, que él definía como la autodeterminación para la comunidad afroamericana. En los últimos meses de su vida, sin embargo, Malcolm X comenzó a reconsiderar su apoyo al nacionalismo negro tras encontrarse con que los revolucionarios de África del Norte eran blancos.

Después de abandonar la Nación del Islam, Malcolm X habló ante un amplia variedad de público en los Estados Unidos, además de en reuniones de la Muslim Mosque, Inc. y de la Organización de la Unidad Afro-Americana. Fue uno de los oradores más solicitados en los campus universitarios, y uno de sus asesores principales subrayó que aprovecha cada oportunidad para hablar con los estudiantes universitarios". Malcolm X también habló ante partidos políticos como el Socialist Workers Party (Partido Socialista Obrero, SWP), el mayor partido trotskista de Estados Unidos, y, en efecto, en los dias y semanas previas a su muerte habia discutiendo la realizacion de una gira nacional patrocinada por el brazo juvenil del SWP.

Amenazas en su contra

Las tensiones entre Malcolm X y la Nación del Islam aumentaron. Ya en febrero de 1964, un miembro del Templo Número Siete había dado órdenes por parte de la Nación del Islam de conectar explosivos en el coche de Malcolm X.107 El 20 de marzo de 1964, Life publicó una fotografía de Malcolm portando una Carabina M1 mientras miraba por una ventana. La imagen intentaba mostrar su decisión de defenderse a sí mismo y a su familia ante las amenazas de muerte que recibía.

La Nación del Islam y sus dirigentes comenzaron a amenazar Malcolm X, tanto en privado como en público. El 23 de marzo de 1964, Elijah Muhammad le dijo al ministro de Boston Louis X (más tarde conocido como Louis Farrakhan) que hipócritas como Malcolm X deberían tener "la cabeza cortada". La edición del 10 de abril del periódico Muhammad Speaks incluía una caricatura de la cabeza de Malcolm X cortada y rebotando contra el suelo. El 9 de julio, John Ali, uno de los principales asesores de Muhammad, respondió a una pregunta sobre Malcolm X diciendo que "cualquiera que se oponga al Honorable Elijah Muhammad pone en peligro su vida". El 4 de diciembre figuró un artículo en el Muhammad Speaks de Louis X en el que hablaba en contra de Malcolm X y en el que declaraba que "un hombre como Malcolm es digno de muerte".

Algunas amenazas fueron hechas de manera anónima, y durante el mes de junio de 1964, la vigilancia del FBI registró dos amenazas. El 8 de junio, un hombre llamó a la casa de Malcolm y dijo a su mujer que "dicen de él que es tan bueno como hombre muerto". El 12 de junio, un informante del FBI informó de recibir una llamada telefónica anónima de alguien que dijo que "Malcolm X va ser liquidado".

En junio de 1964, la Nación del Islam puso una demanda reclamando la vivienda de Malcolm X en Queens (Nueva York). La demanda fue un éxito y Malcolm X recibió la orden de desocupar la casa. El 14 de febrero de 1965, la noche antes de una audiencia programada para aplazar la fecha de desalojo, la casa fue incendiada. Malcolm X y su familia sobrevivieron y nadie fue acusado de ningún delito.

Asesinato de Malcolm X

El 21 de febrero de 1965, en el Audubon Ballroom de Manhattan, Malcolm X comenzó a hablar en una reunión de la Organización de la Unidad Afro-Americana, cuando estalló un alboroto entre la multitud. Un hombre grito: "¡Negro, quita las manos de mi bolsillo!". Mientras los guardaespaldas de Malcolm acudieron para ver lo que ocurría, otro hombre disparaba en el pecho a Malcolm con una escopeta recortada. Junto a otras dos personas le dispararon en 16 ocasiones. Uno de los asesinos fue capturado y golpeado por la muchedumbre, pero los demás lograron escapar. Malcolm X fue declarado muerto poco después de llegar al Centro Médico de la Universidad de Columbia

(Texto tomado de Wikipedia en Español, con información adicional basada en el libro de Barry Sheppard, The Party: The Socialist Workers Party 1960-1988. Volume 1: The Sixties, A Political Memoir, Resistance Books, 2005.)

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