jueves, 7 de marzo de 2013

El peligro del fascismo griego. La izquierda y Antarsya.

ANTARSYA . Traducción: Tomás Martínez para Izquierda Anticapitalista
 
De acuerdo con todos los análisis políticos (que son confirmados por las encuestas) la polarización política que se registró en las elecciones del 17 de Junio continúa y se agudiza. La característica básica de esta polarización es el colapso total de la socialdemocracia y el progresivo deterioro del centro-derecha. De este modo, “se liberan” fuerzas sociales que giran hacia la izquierda reformista (SYRIZA) y hacia la extrema derecha fascista.

Amanecer Dorado continúa aumentando a pasos agigantados su influencia. En el inmediato próximo periodo, y mientras los efectos de la crisis económica y las políticas de memorándum afecten no sólo a la clase obrera, sino también a la gran masa de sectores pequeño-burgueses (base electoral “tradicional” del centro-derecha), a la organización fascista contribuirán posiblemente también sectores organizados, como muestra el ejemplo del apoyo político dado a Amanecer Dorado por parte del Sindicato unitario de corporaciones de mercaderes de Grecia. Generalmente, el desarrollo de Amanecer Dorado se asienta en la disolución del tejido social y la individualización.

El desarrollo de Amanecer Dorado no constituye un resultado determinista de la crisis económica, sino la consecuencia de la debilidad del movimiento obrero de construir una perspectiva política anticapitalista, en torno a la cual se unirán los sectores de masas pequeño-burguesas, que se alejan de la influencia de los partidos burgueses “tradicionales”. El desarrollo acelerado de la influencia de Amanecer Dorado se inició en el otoño de 2011, inmediatamente después de la inflexión de las luchas obreras del ciclo 2010-11.


Este desplazamiento político de las masas pequeño-burgueses desde la derecha a la extrema derecha fascista no puede ser detenido por los partidos de extrema derecha populista como LAOS (partido ortodoxo nacionalista) y Griegos Independientes (escisión de Nueva Democracia), mientras la crisis política que alimenta la influencia de Amanecer Dorado, toma las características de discusión del sistema político, del cual son soportes Laos y Griegos Independientes. Amanecer Dorado persigue explotar esta discusión transformándola en fortalecimiento del poder burgués.

El continuo crecimiento de la influencia de Amanecer Dorado coloca un factor político considerable en el espacio de la derecha, reivindicando la hegemonía ideológica del mismo. Al mismo tiempo además su desarrollo lo hace capaz ya de influir en la agenda política de los partidos del poder, una fuerza significativa en tamaño capaz de influir en la correlación política y que necesariamente tendrá que tenerse en cuenta en escenarios de formación de mayorías de gobierno. La posibilidad de que Amanecer Dorado determine avances en la escena política central se refuerza con la reciprocidad de sus posiciones dentro de las fuerzas de represión (donde en las últimas elecciones uno de cada dos los votaron). Amanecer Dorado aspira a pasar de ser una organización controlada por los mecanismos represivos a una organización que ejercerá influencia organizada en los mecanismos represivos.

Así pues Amanecer Dorado aparece al mismo tiempo como una fuerza (paraestatal) organizada de represión del movimiento obrero y como tal aceptará toda ayuda posible y apoyo de la burguesía y el estado burgués. Pero también como un partido que quiere gestionar en la base de sus propias políticas las cuestiones políticas de la burguesía. Sin embargo ésta no está decidida (al menos todavía) a confiar la gestión de su programa en un partido que se encuentra fuera del marco político a través del cual se ejerce la política burguesa. Esta disponibilidad de la burguesía la expresan los partidos del gobierno de coalición (ND-PASOK-DIMAR) cuando “se preocupan” por la actividad de Amanecer Dorado. Las “presiones” que tratan de ejercer sobre él tienen como objetivo, no impedir los ataques a inmigrantes y activistas, sino obligarles a aceptar las reglas de la legalidad burguesa existente. Pero estas presiones no van a llegar al punto de un decidido intento de limitar la influencia de Amanecer Dorado, no sólo porque su papel represivo es útil para la burguesía, sino también porque Amanecer Dorado se ha convertido en un dique de contención ideológico-político de la influencia de la izquierda.

De forma paralela, la propia existencia y actividad de Amanecer Dorado es utilizada por los partidos burgueses y los medios para atacar a la izquierda y a las partes más combativas del movimiento, con el argumento de que tanto la izquierda (principalmente la izquierda anticapitalista y el espacio antisistema) como la extrema derecha fascista violan las leyes y ejercitan la violencia (teoría de los “dos extremos”).

De este modo tratan de ejercer presión en la izquierda reformista para una total sumisión al parlamentarismo burgués y la lucha dentro de las instituciones, además de deslegitimar en la conciencia popular las formas combativas de lucha del movimiento obrero y la juventud. Pero lo más importante es que cualquier intento de limitar la influencia de Amanecer Dorado, incluso si se trata simplemente de condena verbal, es acompañado de intensificación de la represión contra el movimiento.

Para la clase obrera el aumento de la influencia de los fascistas conlleva una serie de graves peligros: sumisión, represión y control a través de la desnuda violencia de una parte importante de la clase obrera, de trabajadores inmigrantes:
· la disciplina a través de la violencia, pero también dentro de las tácticas de colaboración de clase, principalmente de los sectores juveniles de la clase obrera (las agencias de búsqueda de empleo que trata de montar).
· la ruptura de la unidad de la clase trabajadora, haciendo enfrentar a algunos sectores de masas trabajadoras contra otros (nativos contra inmigrantes, trabajadores del sector privado contra los del sector público). Contención de los sectores de masas pequeño-burguesas, de desempleados y de la juventud lejos de los graves enfrentamientos del movimiento obrero con la burguesía, o incluso enfrentarlos abiertamente contra el movimiento obrero.
· la presión fuerte y continua para desplazar la escena política hacia la derecha. Creciente proceso de autoritarismo en las instituciones del estado y reducción de los derechos democráticos y las libertades. Represión por parte de grupos fascistas de asalto de toda actividad dentro del movimiento en las regiones en los que aumenta la presencia de Amanecer Dorado (ataques y ocupaciones de colegios, en centros sociales, redadas en los barrios).
· la represión contra la izquierda como expresión organizadora de los intereses de las clases subalternas. Difusión entre los sectores populares de ideologías racistas, nacionalistas, anticomunistas y autoritarias (la fascistización de las masas), creando confusión ideológica y desorientación política.
 
La mayoría de las tácticas políticas y aproximaciones para afrontar el peligro, que empezaron a formularse después del doble éxito electoral de Amanecer Dorado son en realidad o erróneas o insuficientes. Para Syriza, Amanecer Dorado será abordado dentro de una colaboración de las fuerzas políticas “progresistas”, desde el Kke hasta Dimar y el Pasok, a través de la cual se activarán las instituciones democráticas burguesas contra los fascistas. Esta política, además de que pasa por alto completamente el hecho de que la política de Dimar y el Pasok se hace responsable del aumento de la influencia de Amanecer Dorado, delimita en la práctica a cada militante antifascista la actividad del movimiento, que sin duda trascenderá los marcos políticos que pueden aceptar las otras fuerzas “progresistas”. La colaboración con fuerzas políticas facilitadoras de la política antipopular de los memorándums en un frente común de defensa del parlamentarismo tendría como resultado el fortalecimiento de Amanecer Dorado.

Para el KKE, el crecimiento del fascismo constituye una evolución natural de la crisis económica, la cual se detendrá con el desarrollo del movimiento obrero (bajo la dirección de su sindicato PAME). Este punto de vista pasa por alto el hecho de que el desarrollo de un movimiento obrero capaz de comportar cambios importantes en la correlación de clase, tiene como requisito previo imprescindible la capacidad del movimiento obrero de atraer a aquellos sectores individualizados de la clase obrera, de la juventud y a la vez de los sectores de masas pequeño-burguesas a los que hoy tratan de controlar los fascistas. De este modo Amanecer Dorado trata de aparecer como la expresión de la radicalización de las masas pequeño-burguesas, a la vez que también de sectores individualizados de la clase obrera y de la juventud, dirigiendo su radicalismo contra el movimiento obrero y contra la unidad de la clase trabajadora. También depende de la capacidad de los sectores organizados de la clase trabajadora de responder al terrorismo que se ejercita por las organizaciones fascistas para impedir el desarrollo del movimiento obrero. Casi todo el conjunto del espacio antisistema sigue creyendo que el tratamiento del fascismo refiere enfrentamientos bien organizados de bandas antifascistas con bandas de fascistas. Esta táctica, a pesar del encanto que en un período anterior podía tener, no puede constituir una propuesta para abordar una organización de masas fascista, que contará con el apoyo absoluto de la policía contra cada ataque que se acepte por parte de los antifascistas Esto ocurre porque esta práctica política no tiene en cuenta las condiciones sociales y la activación de sectores de masas frente al fascismo.

Los callejones de salida de las tácticas de la izquierda reformista y de los antisistema pueden superarse sólo con la promoción de una táctica política antifascista desde el punto de vista de la izquierda anticapitalista. A este respecto, el papel que puede jugar Antarsya es necesario decisivo. Nuestra organización hasta ahora subestimó la necesidad de formar un frente antifascista, trasladando esencialmente este deber a la lucha política central de la clase obrera frente a la clase dirigente.

El tratamiento hasta hoy fragmentario del problema por Antarsya ha tomado la forma de activación de sus militantes para la constitución y acción de iniciativas antifascistas en los barrios de todo el país, o de apoyo sólo de algunos sectores de Antarsya de las iniciativas antifascistas de la KEERFA (Unidos contra el racismo y la amenaza fascista). Ambas formas de acción antifascista-antiracista son excepcionalmente importantes, sin embargo no bastan para la constitución de una política unitaria, aplicada por Antarsya en su conjunto, para enfrentarse al fascismo.

Además, la fragmentación de estas intervenciones no ayuda a la formación de una experiencia colectiva de las acciones antifascistas llevadas a cabo hasta hoy. La coordinadora central de Antarsya tendrá que abrir en el conjunto de Antarsya el debate para aclarar la cuestión y elaborar una táctica unitaria. El tratamiento del fascismo requiere la unidad de todas las fuerzas del movimiento obrero y popular y Antarsya tendrá que tener un papel protagonista en esta dirección, haciendo una llamada abierta a todo el espectro de la izquierda (Syriza, Kke, organizaciones de la izquierda anticapitalista) y al espacio antisistema, así como en sindicatos y fuerzas organizadas del movimiento obrero, para una táctica de acción común en barrios (creación y apoyo de iniciativas antifascistas) y movilizaciones antifascistas comunes. Antarsya deberá elaborar los términos y marcos que se requieren de modo que la acción conjunta para enfrentarse al fascismo pueda ser exitosa. Ninguna táctica antifascista puede ser eficaz si no pone en su punto de mira a aquellas políticas y aquellos partidos que son responsables de la miseria de las masas populares y de la creación de condiciones para el desarrollo del fascismo. Si no conecta la lucha antifascista con la lucha contra la política de los gobiernos-UE-FMI y viceversa: si no se enfrenta al fascismo como arma para la imposición de una política antipopular.

La acción antifascista tendrá que defender las conquistas democráticas del movimiento obrero e incluso aprovechar las instituciones y mecanismos del estado burgués, sin embargo no puede llevarse a cabo en nombre de la defensa del sistema político burgués, cuya quiebra también crea las condiciones previas para el crecimiento del fascismo. También el objetivo de la actividad antifascista deberá ser la lucha contra los mecanismos represivos del estado y principalmente de la policía, que constituye el pilar básico y el escudo de defensa de la política y la acción empresarial.

El objetivo de la táctica antifascista tendrá que ser la acción de las masas obreras y populares que impida a los fascistas prevalecer con la violencia en los barrios de las ciudades y en las zonas rurales. Así se romperá la imagen de invencibilidad y omnipotencia que acompaña a la acción de las organizaciones antifascistas. Por lo tanto, la acción incluye el enfrentamiento en la calle, enfrentamiento que tendrá que tener siempre forma y carácter masivos para hacer frente a la violencia fascista.

Un requisito previo para un eficaz tratamiento de la acción y propaganda fascista, pero también para la constitución de un frente obrero amplio contra el fascismo es la decidida defensa de los trabajadores inmigrantes, el apoyo a los esfuerzos de autoorganización y autodefensa y el intento de integración de los trabajadores inmigrantes en las líneas del movimiento obrero y antifascista. Pero para ello se requiere defender los derechos de los inmigrantes y las demandas que ponen de relieve los propios inmigrantes (políticas, sociales, laborales). Fundamental en este proceso es la implicación activa de los sindicatos en la lucha antifascista, para asegurar una participación masiva de los sectores organizados de la clase obrera, pero también para que se ponga freno a la política principal objetivo de los fascistas: la liquidación del movimiento obrero organizado. También es asunto crucial para el tratamiento del fascismo el esfuerzo para lograr la movilización de la juventud estudiantil y desempleada, sectores en los cuales encuentra un terreno fértil el fascismo, pero también donde se desarrollan las formas de acción antifascista más combativas. Además es necesario el trabajo ideológico en la sociedad que muestre el papel histórico del fascismo, manteniendo vivas las tradiciones antifascistas y revolucionarias de la clase obrera en Grecia.

Antarsya tendrá que elaborar y proponer al movimiento un marco anticapitalista de acción antifascista, en el que pueden coordinarse las demandas y acciones de las iniciativas antifascistas que se crean en todo el país. La acción antifascista deberá finalmente poner como objetivo no sólo la expulsión de los fascistas de los barrios en las ciudades, sino también la creación a partir de las masas obreras de la juventud de estructuras de autoorganización y solidaridad de clase, que echarán abajo las condiciones que favorecen el desarrollo del fascismo.

La constitución de estructuras de solidaridad es importante, no sólo desde el punto de vista de altruismo, sino de la creación de una red social que comprenda todos los sectores sociales explotados, también los más oprimidos, que los implique en prácticas comunes y colectivas y responda a los fenómenos de individualismo y canibalismo social. En conclusión, ANTARSYA debe discutir de modo organizado su práctica política antifascista tanto a nivel central como en los comités sectoriales y locales para terminar directamente en un plan de acción, el cual lleve a ejecutarse en el próximo período de manera coordinada y unitaria.

Nota: Días antes de traducir este texto se conocía que Amanecer Dorado se cobraba su primera victoria política y lograba que el gobierno de Samaras exigiera la pureza de raza para pertenecer al ejército y la policía http://www.elmundo.es/elmundo/2013/...

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